Ciudad del Vaticano.- La encíclica “Magnifica Humanitas”, presentada por el Papa León XIV, lanzó una advertencia sobre los riesgos que representa el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial (IA), señalando posibles efectos relacionados con la deshumanización, el impacto ambiental y el uso de la guerra como una herramienta política internacional. El documento también hace un llamado a fortalecer la ética en el desarrollo tecnológico y evitar que estas herramientas lleguen a dominar la vida humana.
El documento, publicado este lunes y conformado por 130 páginas, representa la primera encíclica del pontífice estadounidense desde su elección hace un año. En el texto se abordan temas tecnológicos, sociales, ambientales y morales, además de reiterar la postura crítica de la Iglesia respecto a la teoría de la “guerra justa”. Durante su presentación, León XIV estuvo acompañado por especialistas en inteligencia artificial, entre ellos Christopher Olah, cofundador de la empresa Anthropic.
Dentro del texto, el Papa sostiene que la inteligencia artificial no puede considerarse moralmente neutra, por lo que pidió “desarmar” esta tecnología para evitar que las personas terminen subordinadas a ella. Asimismo, señaló que actualmente el control de plataformas digitales, datos e infraestructura tecnológica se concentra en grandes actores económicos y tecnológicos, incluso por encima de diversos Estados.
La encíclica también relaciona el desarrollo tecnológico con nuevas formas de explotación laboral. León XIV señaló que en diversas regiones del mundo existen menores trabajando bajo condiciones peligrosas para extraer materiales utilizados en la industria tecnológica, como las llamadas “tierras raras”, minerales indispensables para dispositivos electrónicos y sistemas vinculados a la inteligencia artificial. Además, advirtió sobre los efectos ambientales derivados del crecimiento tecnológico y subrayó la necesidad de buscar soluciones sostenibles.
Otro de los puntos destacados del documento aborda la deshumanización, advirtiendo sobre una visión del ser humano limitada únicamente a su productividad o a los datos que pueden ser utilizados por máquinas. El pontífice citó autores como Platón y J.R.R. Tolkien para explicar los riesgos de nuevas formas de esclavitud asociadas a los procesos tecnológicos. Además, reconoció y pidió perdón por el retraso histórico de la Iglesia católica en condenar la esclavitud.
Respecto a los conflictos internacionales, León XIV rechazó nuevamente la teoría de la “guerra justa”, asegurando que “ningún algoritmo puede hacer que la guerra sea moralmente aceptable”. Sin mencionar países específicos, el líder religioso sostuvo que la humanidad está entrando en una “cultura violenta del poder”, donde los conflictos bélicos se normalizan como herramientas políticas.
Finalmente, el Papa explicó que el contenido de “Magnifica Humanitas” surgió tras dialogar con científicos, ingenieros, responsables políticos, padres de familia y docentes, quienes expresaron preocupación por el impacto que las nuevas tecnologías tienen sobre las generaciones jóvenes. Especialistas consideran que el impacto de esta encíclica podría alcanzar una relevancia similar a “Laudato Si”, publicada por el Papa Francisco en 2015.

