
Ecatepec, Estado de México. Un fuerte olor a combustible permitió que elementos de la Policía Municipal y del cuerpo de Bomberos localizaran y aseguraran una toma clandestina de hidrocarburo conectada al poliducto de 16 pulgadas Tuxpan-Azcapotzalco.
Durante la intervención también fue detectada una derivación ilegal de más de 300 metros de longitud, presuntamente instalada para extraer combustible de manera ilícita y trasladarlo desde el ducto hasta un inmueble cercano.
El hallazgo ocurrió a un costado de la avenida Gran Canal, a la altura de la autopista Siervo de la Nación, en la colonia El Charco. En ese punto fue identificada una manguera que ingresaba a un predio habilitado como nave industrial.
Pemex confirma conexión irregular
Personal de Petróleos Mexicanos realizó la revisión técnica de la instalación y confirmó que se trataba de una toma clandestina. Ante el riesgo asociado con una posible fuga o acumulación de hidrocarburo, fue solicitada la intervención de Bomberos y Protección Civil.
La conexión irregular estaba vinculada al poliducto de 16 pulgadas que transporta combustibles desde Tuxpan, Veracruz, hasta Azcapotzalco, en la Ciudad de México. Esta infraestructura forma parte de las rutas utilizadas para abastecer a la zona metropolitana del Valle de México.
La detección fue resultado de labores de vigilancia, inteligencia y seguimiento operativo realizadas por la Gerencia de Inteligencia Operativa Logística de Pemex, conocida como GIOL. Esta área mantiene acciones para identificar conexiones ilegales en la infraestructura de distribución de combustibles.
Derivación superaba los 300 metros
Al revisar el área, las autoridades localizaron infraestructura clandestina que se extendía por más de 300 metros desde el punto de conexión con el ducto. La derivación llegaba hasta el predio señalado como nave industrial, de acuerdo con la información disponible sobre el operativo.
Por su longitud, la instalación implicó una intervención considerable sobre la red de transporte de hidrocarburos. El hallazgo permitió a los equipos especializados evaluar las condiciones de seguridad del poliducto y definir las medidas necesarias para neutralizar la conexión.
Las autoridades también trabajaron para reducir el riesgo de fugas, incendios u otros incidentes relacionados con la presencia de combustible. No se informó si al momento del descubrimiento había hidrocarburo almacenado dentro del inmueble ni se precisó cuánto tiempo llevaba operando la derivación.
Despliegan operativo de seguridad
Después de la confirmación técnica, la GIOL encabezó las acciones de seguimiento y atención del hallazgo, en coordinación con corporaciones locales y federales. La zona fue resguardada para facilitar las diligencias y preparar el retiro de la conexión clandestina.
En las tareas participaron elementos de la Secretaría de Marina, Guardia Nacional, Policía Estatal y cuerpos de Bomberos, además de personal de Pemex. El objetivo fue asegurar la infraestructura petrolera y evitar que la toma representara un peligro para habitantes, trabajadores y personas que transitan por el sector.
El caso se encuentra relacionado con las acciones para combatir el robo de hidrocarburos en el Estado de México, entidad por la que atraviesan ductos utilizados para transportar combustible hacia la capital del país y otros puntos de la zona metropolitana.
Hasta el momento no se reportan personas detenidas por la localización de la toma clandestina y la derivación ilegal. Tampoco se dio a conocer información sobre posibles responsables o sobre la situación jurídica del predio donde terminaba la instalación.
Las autoridades competentes deberán continuar con las diligencias para determinar cómo fue construida la conexión, establecer el tiempo durante el cual pudo permanecer activa y deslindar responsabilidades.



