OSLO, NORUEGA.– A pesar de haber quedado eliminada en la prórroga frente a Inglaterra, la selección de Noruega fue recibida como héroe nacional este lunes en Oslo, donde cerca de 100 mil aficionados se congregaron en los jardines del Palacio Real y las principales calles de la capital para rendir homenaje al equipo por su histórica actuación.
La delegación arribó al aeropuerto de Gardermoen con varias horas de retraso y fue escoltada por dos aviones de combate F-35 de la Fuerza Aérea Noruega durante su ingreso al espacio aéreo del país. Al descender del avión, Erling Haaland llamó la atención al portar un peculiar recuerdo adquirido durante su estancia en Estados Unidos: un mapache embalsamado que sostenía una botella de licor.
Posteriormente, los jugadores fueron recibidos en el Palacio Real por el rey Harald V y el príncipe heredero Haakon. Más tarde, el plantel salió al balcón para saludar a la multitud que abarrotó la plaza principal y la avenida Karl Johans gate.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando futbolistas y aficionados realizaron el tradicional “remo vikingo”, un ritual en el que simulan remar mientras corean al unísono. El príncipe Haakon incluso participó marcando el ritmo desde el escenario principal, mientras el capitán Martin Ødegaard agradeció el respaldo recibido y calificó el recibimiento como un momento inolvidable.
Tras el acto oficial, parte del equipo continuó los festejos a bordo de un autobús descapotable que recorrió el centro de Oslo. Sin embargo, Haaland y Sander Berge abandonaron la celebración antes de concluir debido a compromisos deportivos en Europa.
La actuación de Noruega en el torneo representa la mejor participación de su historia en el fútbol masculino, luego de avanzar a las rondas de eliminación directa y superar a selecciones de alto nivel. Las autoridades reportaron que la celebración transcurrió sin incidentes, pese a la masiva asistencia.







