Ciudad de México, México
En un mensaje contundente, se ha reafirmado que ningún gobierno extranjero tiene facultades para intervenir en las decisiones internas o en la seguridad del territorio nacional. Esta situación surge en respuesta a las recientes declaraciones y presiones externas, subrayando que la soberanía del país no es negociable y que las instituciones mexicanas son las únicas responsables de aplicar la ley y mantener el orden en todas las calles y comunidades del estado.
La postura oficial enfatiza que, aunque existe disposición para la cooperación internacional en materia de combate a la d.l.nc.u.nc.a y el tráfico de a.rm.s, esto no implica permitir que agentes o fuerzas de otros países operen libremente en suelo mexicano. Se destacó que los desafíos que enfrenta la nación, incluyendo la lucha contra el cr.m.n organizado y la reducción del índice de h.m.c.d.o.s, deben ser resueltos bajo el marco constitucional de México y por sus propias fuerzas de seguridad.
Finalmente, se hizo un llamado al respeto mutuo entre naciones, señalando que la estrategia de seguridad continuará enfocada en atender las causas de la vi.l.nc.a sin ceder ante imposiciones externas. Este discurso busca dar confianza a la ciudadanía sobre el control del gobierno sobre su propio territorio, asegurando que no se permitirá la vulneración de la independencia nacional bajo ninguna circunstancia.

