México.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, acusó al Gobierno Federal de intentar utilizar a su estado como una “cortina de humo” para desviar la atención de la polémica que enfrenta la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, tras la difusión de audios en los que presuntamente se habla de contactos con autoridades de Estados Unidos. A través de un mensaje en redes sociales, sostuvo que ambos casos son distintos y rechazó que Chihuahua sea involucrado para reducir el impacto político del asunto.
Durante su posicionamiento, Maru Campos afirmó que coincide con la presidenta Claudia Sheinbaum en que los casos no son comparables, pero aseguró que la diferencia radica en la gravedad de los señalamientos contra la mandataria bajacaliforniana. La gobernadora acusó que entregar información de seguridad nacional a un gobierno extranjero a cambio de protección constituye una “traición a la patria”, además de señalar que el Gobierno de Baja California reconoció la autenticidad de los audios.
La mandataria chihuahuense aseguró que en su administración se ha enfrentado al crimen organizado conforme a la ley y afirmó que no enfrenta investigaciones en Estados Unidos. También criticó a Morena y al Gobierno Federal al sostener que los verdaderos responsables de afectar al país son quienes, dijo, mantienen presuntos vínculos con grupos criminales y protegen a personas señaladas por autoridades estadounidenses, por lo que pidió “romper el pacto con el crimen” y aplicar la ley por igual a funcionarios oficialistas y de oposición.
Finalmente, Maru Campos llamó a la ciudadanía a no dejar que el tema quede en el olvido y a continuar exigiendo rendición de cuentas. Afirmó que la falta de acciones contra los funcionarios señalados afecta la seguridad, la confianza, la inversión y el empleo en el país, e insistió en que la memoria y la exigencia ciudadana son fundamentales para combatir la impunidad.






