EE.UU.- Las remesas enviadas a México podrían enfrentar nuevos obstáculos tras un decreto firmado por el presidente estadounidense Donald Trump, el cual busca reforzar controles dentro del sistema financiero de Estados Unidos. Aunque la medida no menciona directamente a las remesas, especialistas señalan que podría impactar los procesos y requisitos para migrantes que realizan transferencias hacia otros países.
Golpe disparejo
De acuerdo con un análisis de BBVA Research, las nuevas disposiciones podrían afectar principalmente a migrantes mexicanos sin documentos. Del total de 12.6 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos, aproximadamente 8.1 millones cuentan con ciudadanía o residencia; por ello, el grupo más expuesto sería el estimado de 4.5 millones de personas que dependen de documentos como el ITIN o ciertos servicios financieros para enviar dinero a sus familias.
Uno de los temas que genera mayor preocupación es la posible limitación del uso de la matrícula consular para acceder a productos financieros. Si bien el documento no quedaría prohibido, podría enfrentar mayores revisiones dentro de bancos, plataformas digitales y empresas remesadoras. Esto podría obligar a algunos migrantes a tramitar otros documentos, como pasaportes, generando costos adicionales y procesos más largos.
Especialistas advierten que medidas más estrictas podrían empujar a algunos migrantes a recurrir a mecanismos informales para enviar dinero, como terceros o redes fuera del sistema bancario. Esto reduciría la capacidad de rastrear operaciones y afectaría a instituciones financieras y empresas dedicadas al envío de remesas. Además, estados mexicanos con alta dependencia de estos recursos, como Guerrero, Chiapas, Oaxaca, Michoacán y Zacatecas, podrían resentir con mayor rapidez cualquier dificultad adicional en el flujo de dinero.
Por ahora no se reporta una caída en los envíos hacia México. Durante el primer trimestre de 2026 el país recibió 14 mil 457 millones de dólares, lo que representó un incremento de 1.4% respecto al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, millones de familias permanecen a la espera de las reglas que implementarán las autoridades estadounidenses y las empresas financieras, ya que estas medidas podrían encarecer o dificultar los procesos de envío en los próximos meses.

