
Matamoros, Tamaulipas.— Claudia Edith Pardo, madre de Aranza Aidelany, exigió justicia y cárcel para la persona responsable del disparo que causó la muerte de su hija de siete años durante un operativo de seguridad realizado en esta ciudad fronteriza.
La mujer relató que su familia quedó en medio de disparos presuntamente realizados desde un helicóptero de la Guardia Estatal el pasado 29 de octubre, cuando las autoridades desplegaron un operativo para detener a Axel Alfredo Cárdenas Rodríguez, alias “El Titán”.
“Jamás voy a perdonar lo que le hicieron, porque mi hija no merecía eso. Yo quiero justicia por ella”, expresó Claudia Edith durante una entrevista con la periodista Azucena Uresti para Radio Fórmula.
La familia buscaba regresar a su casa
De acuerdo con el testimonio de la madre, ese día salió de su domicilio para recoger a su esposo del trabajo. Al emprender el regreso encontraron varios bloqueos en la carretera Matamoros-Reynosa, por lo que decidieron buscar una ruta alterna para llegar a casa.
Cuando se encontraban en unos terrenos propiedad de la familia, observaron que un helicóptero los seguía. El esposo de Claudia descendió de la camioneta con la intención de preguntar por qué eran perseguidos y mostrar que en el vehículo viajaban varios menores de edad.
La madre recordó que una de sus hijas manifestó que tenía miedo. Segundos después escucharon una detonación y la hija mayor le avisó que Aranza había recibido un disparo. La niña cayó sobre la pierna de Claudia, quien la tomó en brazos y pidió ayuda a su esposo.
Claudia también resultó herida en la pierna izquierda. Según narró, tuvo que arrastrarse hacia una parcela mientras sostenía a Aranza. Posteriormente fue trasladada a un hospital y sometida a una cirugía en la que le retiraron la rótula.
Denuncia que el helicóptero siguió a sus otros hijos
La mujer aseguró que la agresión no terminó después de que Aranza recibió el disparo. Su hijo de 13 años tomó la camioneta para sacar de la zona a sus tres hermanos menores y buscar ayuda, pero, de acuerdo con el relato familiar, la aeronave comenzó a seguirlos.
“Cuando mi niño se echa de reversa en la camioneta, ya con mis otros tres hijos menores, el helicóptero los empieza a seguir y les empieza a tirar también a ellos”, declaró.
Familiares hicieron señas a los tripulantes para advertirles que dentro del vehículo había niños. Claudia indicó que, después de esas señales, el helicóptero se retiró del lugar.
Los bloqueos también dificultaron la llegada de los servicios de emergencia. La ambulancia habría tardado alrededor de dos horas. Mientras Claudia recibía atención médica, Aranza quedó en brazos de su abuela. La familia afirmó que las autoridades demoraron aproximadamente cuatro horas en recoger el cuerpo de la menor.
Cuatro policías permanecen bajo investigación
El fiscal de Tamaulipas, Jesús Govea, confirmó que los cuatro tripulantes del helicóptero son elementos activos de la Secretaría de Seguridad Pública estatal. Ninguno se encontraba detenido por la Fiscalía al momento de las declaraciones incluidas en el material original.
La institución realiza estudios de balística para establecer con precisión de qué arma salió el proyectil calibre 7.62 que causó la muerte de Aranza. Paralelamente, la Secretaría de Seguridad Pública abrió un procedimiento interno mediante su área de Asuntos Internos.
Govea señaló que las investigaciones también contemplan una posible responsabilidad de los mandos que participaron en la planeación y ejecución del operativo. Agregó que no se ha descartado ninguna línea de investigación.
El fiscal rechazó que el caso sea tratado únicamente como un “daño colateral”, expresión utilizada por el secretario de Seguridad estatal, Carlos Arturo Pancardo Escudero. Sostuvo que ese término no corresponde cuando se investiga una posible responsabilidad penal.
Claudia Edith aseguró que no había recibido información directa de las autoridades sobre la situación jurídica de los agentes. Mientras continúan las diligencias, mantiene su exigencia de justicia: “Que pague la persona que hizo eso. Cárcel, que le dieran cárcel, porque no es justo perder un familiar de esta manera”.



