Ciudad Juárez, Chihuahua.- La dirigencia y militancia del Partido del Trabajo (PT) en el estado de Chihuahua han manifestado una postura firme respecto a la selección de quien coordinará los comités de la cuarta transformación en la entidad. A través de declaraciones de sus liderazgos locales, el partido dejó en claro que la decisión final recaerá exclusivamente en las bases y la estructura petista de Chihuahua, rechazando de manera tajante cualquier imposición o línea política que pretenda dictarse desde las cúpulas centralizadas de la Ciudad de México. Esta resolución subraya un esfuerzo por priorizar el arraigo local frente a las directrices nacionales en el marco de la coalición que integran.
Diversas fuentes internas señalan que una fracción mayoritaria de los miembros del partido en el estado ha comenzado a inclinar su respaldo hacia la figura de Cruz Pérez Cuéllar. No obstante, este posicionamiento interno ha generado tensiones evidentes en la mesa de negociación con sus aliados políticos de Movimiento Regeneración Nacional (Morena). Analistas en la materia advierten que las actuales discrepancias y el constante estira y afloja por definir la candidatura oficial exponen a la coalición de izquierda a un escenario de desgaste prematuro que podría debilitar su competitividad en los próximos comicios.
Este ambiente de confrontación interna abre debates sobre una posible fractura en la alianza a nivel estatal, una coyuntura que, según expertos en historia electoral, alteraría significativamente el panorama político regional. De consolidarse una división en el bloque de la izquierda, se incrementarán de manera notable las posibilidades de que el Partido Acción Nacional (PAN) retenga el control gubernamental en Chihuahua. A pesar de los constantes llamados a la cohesión emitidos por las dirigencias nacionales, la pugna por los intereses particulares y las candidaturas locales continúa intensificándose de manera subterránea entre los aspirantes.






