
Saltillo, Coahuila.— Ana Laura de León Morín y Emanuel Montero Gómez, ambos de 44 años, se dedicaban a fotografiar celebraciones familiares. Uno de sus últimos compromisos era documentar la fiesta de quince años de una joven, pero fueron asesinados días antes durante un multihomicidio ocurrido en la colonia Gustavo Espinoza Mireles.
Los fotógrafos, identificados también como Laura y Emmanuel, habían realizado a finales de junio las sesiones previas de la quinceañera. La celebración estaba programada para el fin de semana y ambos tenían previsto acompañar a la familia durante el evento, pero el ataque impidió que pudieran concluir el trabajo.
El señalado como presunto responsable fue identificado como Chad “N”, un expolicía estadounidense que, de acuerdo con el reporte disponible, habría intentado secuestrar a su hijo antes de cometer el ataque contra integrantes de su familia. Las autoridades lo identificaron por su probable participación en los hechos.
Una relación construida durante 17 años
Para Mayra Martínez, madre de la quinceañera, Laura no era únicamente la fotógrafa contratada para registrar la celebración. Ambas habían mantenido una amistad durante aproximadamente 17 años, después de conocerse cuando Laura tomó fotografías de la hija mayor de Mayra, quien entonces tenía dos años.
Desde ese momento, Laura se convirtió en la fotógrafa habitual de la familia. A lo largo de los años documentó cumpleaños, reuniones, sesiones navideñas, celebraciones del Día de las Madres y otros momentos importantes. La relación también alcanzó a hermanas, hermanos, hijos y suegros de Mayra, quienes participaron en distintas sesiones.
Varios integrantes de la familia de Laura se dedicaban a la fotografía, pero fue ella quien mantuvo una presencia constante en las celebraciones de Mayra. Con el paso del tiempo, la relación profesional se convirtió en una amistad cercana y Laura comenzó a ser considerada parte de la familia.
La noticia del multihomicidio llegó cuando faltaban pocos días para la fiesta. Daisy de León, hermana de Laura y quien también participaba en la organización, fue la encargada de comunicar lo ocurrido. En ese momento todavía no se conocían todos los detalles, pero la familia comprendió que debía modificar los preparativos.
La celebración continuó con cambios de último momento
La familia decidió mantener la fiesta, aunque fue necesario reorganizar parte de la logística y encontrar a otra persona que se hiciera cargo de las fotografías. Los familiares de Laura y Emanuel atravesaban el duelo y ya no podían participar en el evento como se había planeado originalmente.
Con el apoyo de personas cercanas, la celebración se realizó durante el fin de semana. Hubo música, invitados y los elementos preparados durante meses, pero detrás de la cámara ya no estuvieron los fotógrafos que habían iniciado el trabajo. Otra persona asumió la responsabilidad de registrar la fiesta.
Laura y Emanuel, sin embargo, tuvieron un espacio dentro de la celebración. Antes de la tragedia, la familia ya preparaba una mesa memorial con imágenes de abuelas, tías y otros seres queridos fallecidos. Después del ataque, decidió agregar las fotografías de ambos.
Sus fotografías quedaron como parte del recuerdo
La inclusión de Laura y Emanuel en el memorial tuvo un significado especial para Mayra. Durante casi dos décadas, Laura había acompañado a su familia y documentado distintas generaciones. Su trabajo dejó de representar solamente un servicio y se convirtió en parte de la memoria familiar.
En la fiesta que debían cubrir, los dos fotógrafos aparecieron de una manera distinta: no estuvieron recorriendo el salón o buscando el mejor ángulo, sino dentro de las fotografías colocadas para recordar a quienes ya habían fallecido.
Las imágenes de la sesión previa quedaron como uno de sus últimos trabajos para esa familia. La joven podrá conservar las fotografías realizadas antes de sus XV años, mientras sus familiares mantendrán también el recuerdo de quienes estuvieron detrás de la cámara.
Laura y Emanuel dedicaron parte de su vida a preservar momentos para otras personas. Alcanzaron a documentar los preparativos de aquella celebración, pero no pudieron estar presentes durante la fiesta que habían planeado fotografiar.



