
Baltimore, Maryland.— Una jueza federal ordenó al Gobierno de Estados Unidos facilitar el regreso de un migrante mexicano que colaboró con el Departamento de Justicia y testificó contra acusados vinculados con cárteles, pero fue deportado tres veces por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El hombre, identificado en documentos judiciales con el pseudónimo John Doe, permanece escondido en México por temor a ser localizado, torturado o asesinado por integrantes de los grupos sobre los que proporcionó información, según un memorando de la jueza de distrito Stephanie A. Gallagher.
Gallagher determinó el 21 de agosto que el testigo enfrentaba un alto riesgo en territorio mexicano. La resolución otorgó al Gobierno un plazo de 14 días para tomar medidas activas destinadas a facilitar su retorno a Estados Unidos. Sus abogados no informaron si la orden ya fue cumplida, mientras que el Departamento de Seguridad Nacional no respondió a una solicitud de comentarios, de acuerdo con el reporte original.
En julio de 2024, un juez de inmigración había aplazado la deportación del mexicano bajo la Convención contra la Tortura, al considerar posible que fuera torturado si regresaba a México. Los documentos no detallan los procesos penales en los que colaboró.
La demanda señala que ICE volvió a detenerlo en enero de 2026 durante una cita de control migratorio. Después de permanecer seis meses en un centro de detención de Luisiana, fue enviado a Guatemala el 10 de julio. Las autoridades guatemaltecas rechazaron recibirlo y posteriormente fue trasladado a México, desde donde regresó a Estados Unidos.
El documento judicial sostiene que fue deportado nuevamente a México a mediados de julio, pero las autoridades mexicanas lo devolvieron. El 1 de agosto fue expulsado por tercera ocasión y dejado en una región con actividad de cárteles, sin teléfono, dinero ni otras pertenencias personales.
La jueza también dispuso que, si John Doe vuelve a ser detenido, permanezca en una instalación ubicada a no más de 200 millas, unos 320 kilómetros, de Baltimore y que tenga acceso a su abogado.



