Ciudad Juárez, Chihuahua.- La presidenta de la nación, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó de manera categórica que las investigaciones conducidas por la Fiscalía General de la República (FGR) en relación con la presunta presencia de agentes extranjeros en el estado de Chihuahua constituyan una persecución política. Con estas declaraciones, la mandataria federal desestimó los señalamientos emitidos por el Partido Acción Nacional (PAN) y por la gobernadora de dicha entidad, María Eugenia Campos Galván.
El origen de los requerimientos de información por parte de la autoridad federal se vincula a un operativo realizado durante el mes de abril. En dicha acción, elementos ministeriales de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua se desplegaron en la Sierra Tarahumara con el objetivo de localizar e intervenir un laboratorio clandestino dedicado a la producción de sustancias ilícitas de tipo metanfetamina.
El núcleo de la indagatoria formal radica en el estricto cumplimiento de la Ley de Seguridad Nacional. Conforme al marco jurídico vigente, cualquier personal de agencias extranjeras que opere en territorio nacional tiene la obligación mandatoria de registrarse previamente ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Asimismo, la legislación prohíbe explícitamente a dichos elementos la realización de operaciones de campo conjuntas, limitando su participación exclusivamente a labores de inteligencia, intercambio de información y apoyo en investigación.
Ante este panorama, el Ejecutivo Federal precisó que las comparecencias y citatorios dirigidos a los funcionarios locales, entre los que se encuentra el exfiscal general de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, corresponden a procedimientos plenamente legales. El propósito de dichos llamados es obtener la versión oficial de los hechos acontecidos en la región serrana, garantizando el respeto irrestricto a la soberanía del país y a los preceptos constitucionales.
