CIUDAD JUÁREZ, CHIH.— Un profundo sentimiento de indignación, tristeza y consternación embarga a la comunidad de esta franja fronteriza, luego de que allegados y familiares identificaran de manera oficial al menor de edad que perdió la vida de forma trágica la mañana del pasado domingo en las inmediaciones del Puente Internacional Córdoba-Américas, conocido localmente como el Puente Libre.
La víctima mortal de este incidente vial fue identificada bajo las iniciales Gerardo P. G., de tan solo 13 años de edad. De acuerdo con los testimonios recabados y los reportes emitidos en el lugar del percance, el adolescente se encontraba en el cruce fronterizo realizando actividades de comercio informal. Aprovechando el flujo vehicular de la jornada, el menor se dedicaba a vender camisetas de la Selección Nacional de México, debido al encuentro deportivo que el conjunto tricolor disputaría horas más tarde.
Los hechos ocurrieron en un abrir y cerrar de ojos ante la mirada atónita de cientos de personas y automovilistas que realizaban la fila reglamentaria para dirigirse hacia la ciudad de El Paso, Texas. En ese momento, un vehículo compacto conducido a exceso de velocidad por un joven de 19 años de edad irrumpió en la zona y, en una maniobra imprudente por avanzar entre las líneas de automóviles, embistió de forma directa al menor.
Testigos presenciales señalaron que el impacto fue de tal magnitud que arrebató la vida del adolescente de manera casi instantánea. Pese a que comerciantes del sector e integrantes de la Guardia Nacional se aproximaron de inmediato para tratar de reanimarlo y solicitaron la presencia urgente de los cuerpos de rescate, a la llegada de los paramédicos se confirmó que el cuerpo ya no presentaba signos vitales.
A través de las plataformas sociodigitales, una congregación de la comunidad cristiana local a la cual asistía activamente el menor Gerardo P. G. emitió una esquela oficial en la que expresaron sus más sinceras condolencias y un mensaje de solidaridad y oración para la familia en este momento de profundo duelo, describiendo al menor como un “joven de bien”.


