Estados Unidos.- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) adjudicó un contrato sin licitación por 16.7 millones de dólares para adquirir 6 mil guantes capaces de administrar descargas eléctricas.
De acuerdo con la documentación contractual, la agencia considera que esta tecnología permitirá controlar a personas detenidas que se resistan y evitar el uso de armas más letales durante arrestos, traslados y disturbios en los alrededores de centros de detención.
El ICE describió los guantes como “dispositivos conductores de distracción y desescalada”. La herramienta, denominada G.L.O.V.E. por sus siglas en inglés, sería utilizada cuando una persona presente resistencia activa o pasiva y un agente necesite controlarla con rapidez para evitar lesiones.
La adquisición provocó el rechazo de la senadora demócrata por Nevada Catherine Cortez Masto y otros 15 integrantes del Senado estadounidense, entre ellos 14 demócratas y un independiente. Los legisladores solicitaron que el ICE rescinda el contrato y reconsidere la compra.
En un pronunciamiento, los senadores señalaron dudas sobre la necesidad, proporcionalidad, seguridad médica, capacitación, rendición de cuentas y posibles afectaciones a derechos constitucionales. También solicitaron que, si la agencia continúa con el proceso, informe al Congreso sobre la seguridad del dispositivo y sus usos autorizados.
Human Rights Watch también advirtió sobre el posible abuso de esta tecnología. La organización recordó que la Unión Europea ha impuesto restricciones comerciales a dispositivos de descargas eléctricas debido a su uso abusivo en distintas partes del mundo.
Además, citó la determinación emitida en 2023 por el relator especial de Naciones Unidas sobre la tortura, quien consideró que las armas de descarga eléctrica de contacto directo son “inherentemente crueles, inhumanas o degradantes” y pidió su prohibición absoluta.



