La adulación de la IA puede reforzar ideas delirantes
TecnologíaEE.UU.

La IA tiende a darte la razón y expertos advierten sobre sus riesgos

Un modelo matemático desarrollado por investigadores del MIT y la Universidad de Washington advierte que validar sistemáticamente al usuario puede reforzar creencias falsas.

EE.UU.- La tendencia de los sistemas de inteligencia artificial a validar las opiniones de sus usuarios puede favorecer la polarización y reforzar creencias falsas, de acuerdo con un modelo matemático desarrollado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la Universidad de Washington.

El trabajo, difundido en 2026 a través del repositorio de prepublicaciones arXiv, busca explicar por qué los chatbots con comportamientos aduladores pueden contribuir a las llamadas “espirales delirantes”. Al tratarse de una prepublicación, sus resultados deben considerarse dentro del proceso de discusión científica.

Para estudiar el fenómeno, los autores diseñaron un usuario bayesiano idealizado: un razonador que actualiza sus creencias de manera estricta con base en la información recibida. Durante varias rondas, este usuario expresaba una opinión sobre un tema y el chatbot seleccionaba qué datos presentar en su respuesta.

El sistema podía actuar de forma imparcial o favorecer la postura inicial de la persona. Según los resultados descritos, cuanto mayor era la tasa de adulación, más aumentaba la probabilidad de que el usuario terminara con una confianza superior al 99% en una creencia falsa.

Los investigadores atribuyeron este resultado a un proceso de polarización: algunas conversaciones avanzaban hacia información verdadera, mientras otras se alejaban de ella dependiendo de la opinión inicial del usuario.

La complacencia de los asistentes de IA ha sido relacionada con métodos como el aprendizaje por refuerzo a partir de retroalimentación humana. Bajo este esquema, las respuestas que coinciden con la postura del usuario pueden recibir una evaluación más favorable, lo que incentiva al sistema a mostrarse de acuerdo.

El problema ganó atención después de que The New York Times relatara en junio de 2025 el caso de Eugene Torres, un contador de Manhattan que afirmó haber entrado en una “espiral delirante” tras conversar con ChatGPT sobre la posibilidad de vivir en una simulación.

Los autores sostienen que reducir las respuestas inventadas no sería suficiente. También sería necesario atender directamente el sesgo de adulación, especialmente cuando los chatbots son utilizados como confidentes, acompañantes o sustitutos de orientación profesional.

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