Morelia, México. El Gobierno federal reforzó la seguridad en las principales zonas productoras de aguacate de Michoacán con el despliegue de 1,557 elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, después de que Estados Unidos suspendiera temporalmente las inspecciones necesarias para la exportación del fruto.
De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional, los efectivos fueron enviados para incrementar la vigilancia y combatir delitos como la extorsión, además de brindar protección en huertas, centros de empaque, carreteras y puntos de inspección del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
La suspensión estadounidense ocurrió en medio de un escenario de violencia registrado después de la captura de Alfonso Fernández Magallón, alias “Poncho”, identificado como presunto líder del Cártel de los Reyes.
Tras su detención se reportaron bloqueos carreteros, vehículos incendiados y otros hechos violentos en municipios como Los Reyes y Peribán, situación que derivó en medidas preventivas para proteger al personal estadounidense que trabaja en Michoacán.
El Gobierno de Estados Unidos determinó entonces suspender temporalmente las actividades de los inspectores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), cuyo trabajo resulta indispensable para mantener las exportaciones de aguacate mexicano hacia ese mercado.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que su administración mantiene comunicación con productores y empacadores y que distintas dependencias federales solicitaron una reunión con la Embajada de Estados Unidos y el USDA para buscar una pronta solución.
La situación tiene especial relevancia económica debido a que Michoacán concentra alrededor del 68% de la producción nacional de aguacate. Además, durante 2025 México exportó este producto por aproximadamente 3 mil 906 millones de dólares, de los cuales cerca del 87% tuvo como destino Estados Unidos.
La Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM) pidió que las inspecciones sean reanudadas a la brevedad, al advertir que una suspensión prolongada podría afectar a productores, empacadores y trabajadores que dependen de esta actividad.
Esta no es la primera ocasión en que cuestiones de seguridad provocan interrupciones en las inspecciones. Situaciones similares ocurrieron en 2022 y 2024, aunque las actividades posteriormente fueron restablecidas mediante nuevos esquemas de protección.
Mientras continúan las negociaciones con Estados Unidos, las autoridades mexicanas mantienen el operativo de seguridad en las regiones aguacateras, con el objetivo de proteger a trabajadores y productores y generar las condiciones necesarias para normalizar las exportaciones.



