Washington, Estados Unidos.- El gobierno del presidente Donald Trump defendió la decisión de negar la entrada a territorio estadounidense al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, quien estaba contemplado para participar en el torneo internacional de fútbol de 2026, argumentando que existían preocupaciones relacionadas con la seguridad nacional.
Durante una entrevista con CBS News, Andrew Giuliani, director ejecutivo del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para el torneo, afirmó que el silbante mantenía contacto con “personas muy malas” antes de intentar ingresar a Estados Unidos. El funcionario aseguró que existe información clasificada sobre el caso, aunque no presentó pruebas públicas ni detalló la naturaleza de dichos señalamientos.
De acuerdo con la información disponible, Artan había recibido una visa de viaje a principios de junio y se encontraba programado para formar parte del cuerpo arbitral del torneo. Sin embargo, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) determinó que existían preocupaciones derivadas de investigaciones y revisiones de antecedentes que impedían su ingreso al país.
La FIFA se deslindó de la decisión migratoria al señalar que los asuntos de admisión corresponden exclusivamente a las autoridades nacionales. El organismo deportivo difundió además un mensaje atribuido al árbitro somalí, quien aseguró mantener una actitud positiva y estar enfocado en los próximos desafíos de su carrera profesional. Tras regresar a Somalia, Artan fue recibido por simpatizantes en el aeropuerto de Mogadiscio.
El caso se produce en medio de estrictas revisiones migratorias relacionadas con la competencia internacional. Giuliani también abordó recientemente la situación de la selección de Irán, que estableció su concentración en Tijuana, Baja California, antes de disputar encuentros en territorio estadounidense debido a cuestiones logísticas y de seguridad.
La controversia ha generado debate sobre el equilibrio entre las políticas de seguridad nacional y la participación de deportistas, árbitros y personal acreditado en eventos internacionales. Mientras las autoridades estadounidenses sostienen que actuaron conforme a protocolos de seguridad, diversos sectores cuestionan la falta de transparencia respecto a los motivos que derivaron en la exclusión del árbitro somalí.


