Una serie de fuertes sismos sacudió el sur de México durante la mañana de este viernes 17 de julio, registrándose un enjambre de movimientos telúricos con magnitudes de 4.7, 7.4, 4.5, 5.8, 5.2, 6.1 y 4.5. A pesar de la intensidad y la frecuencia de los temblores, que tuvieron sus epicentros en los estados de Chiapas y Guerrero, el Gobierno Federal descartó daños materiales de consideración y personas lesionadas, aunque mantiene un monitoreo constante y la alerta en las regiones afectadas.
El sismo principal, de magnitud 7.4, se localizó en la frontera entre México y Guatemala a las 08:48 horas, lo que generó alerta en varias entidades del país donde fue percibido. En redes sociales se difundieron imágenes de la reacción del gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, quien vivió el momento del fuerte temblor durante un evento público.
La falta de activación de la Alerta Sísmica en la capital del país y otras regiones generó desconcierto entre la ciudadanía. Al respecto, la plataforma SASSLA y el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) de la Ciudad de México explicaron que el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) no emitió la señal debido a que el estado de Chiapas carece de sensores de cobertura. El movimiento solo pudo ser detectado al llegar a las estaciones de Oaxaca, donde la fuerza del sismo ya no superaba los umbrales mínimos necesarios para disparar el alertamiento generalizado.
Por su parte, el C5 de la CDMX confirmó que la energía del movimiento telúrico no ameritó activar los altavoces de la capital, instando a la población a reportar cualquier anomalía o emergencia directamente al 911. Las autoridades de Protección Civil reiteraron el llamado a informarse únicamente a través de canales oficiales y a mantener la calma ante posibles réplicas.







