Ciudad de México.- A su salida de la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia “Maru” Campos Galván, dio un discurso en el que afirmó ser víctima de una persecución política y un régimen autoritario. Estuvo acompañada de su abogado Roberto Gil Zuarth y del presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, quienes objetaron la ambigüedad e inconsistencias del oficio judicial y defendieron la inmunidad constitucional de la mandataria ante lo que consideraron una simulación burda para fabricarle un caso como inculpada. Ante esta situación legal, decenas de ciudadanos, trabajadores de dependencias estatales y figuras de la política local (como Ramón Galindo y Ulises Pacheco) se concentraron de manera simultánea en Ciudad Juárez frente a las instalaciones de la FGR, ubicadas en el cruce de la avenida Hermanos Escobar y la calle Abraham Lincoln. Bajo el lema “Yo con Maru”, los manifestantes portaron pancartas y lonas en su respaldo, denunciando el doble rasero del régimen federal tras argumentar que las acusaciones en su contra derivan de haber desmantelado un importante narcolaboratorio en la entidad.
