CIUDAD DE MÉXICO. — El caso del traslado del narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada hacia los Estados Unidos continúa bajo la lupa de las autoridades de la República Mexicana. En declaraciones recientes, se ha señalado que la captura del capo derivó de una operación planeada, organizada y ejecutada directamente por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de los Estados Unidos en territorio nacional, calificando el hecho formalmente como un secuestro de un ciudadano mexicano para ser encarcelado en el extranjero.
De acuerdo con los señalamientos institucionales, esta acción por parte de la agencia estadounidense representa tres situaciones graves que transgreden los marcos legales vigentes. En primer lugar, se acusa una serie de violaciones tanto al derecho mexicano como al derecho internacional; asimismo, se apunta a la existencia de un pacto realizado completamente al margen de la ley.






