Ciudad Juárez, Chihuahua.- En un nuevo episodio de tensión política en la región, representantes del Partido Acción Nacional (PAN) han rechazado categóricamente las declaraciones que los vinculan de forma directa con el reciente incendio ocurrido en el relleno sanitario local. Los voceros de la oposición calificaron dichas afirmaciones como infundadas y carentes de un sustento técnico o legal, señalando que el señalar culpables de manera deliberada solo busca desviar la atención de los problemas de gestión que actualmente aquejan a la infraestructura municipal.
Durante los posicionamientos de la bancada blanquiazul, se argumentó que responsabilizar al partido de un siniestro de tal magnitud resulta sumamente delicado, sugiriendo incluso que la postura del alcalde, Cruz Pérez Cuéllar, refleja una desconexión con la realidad administrativa de la ciudad. Los críticos enfatizaron que la actual administración ha dejado al municipio con serias deficiencias operativas, por lo que han exigido que se presenten pruebas formales en lugar de emitir juicios públicos que pretenden trasladar la responsabilidad civil y penal hacia los adversarios políticos.
Por su parte, el gobierno municipal ha cerrado filas en torno a sus declaraciones iniciales. El alcalde en funciones, Héctor Ortiz Orpinel, manifestó que las constantes confrontaciones y las conductas de los militantes de la oposición terminan afectando el desarrollo y la estabilidad de esta frontera, profundizando la polarización. Con esto, el debate en Ciudad Juárez abandona el terreno estrictamente ambiental y de protección civil para convertirse en un álgido conflicto político sobre el equilibrio institucional y el control de los servicios públicos.





