Ciudad Juárez, Chihuahua.- La incertidumbre y la desesperación se han convertido en la constante para cientos de trabajadores de la empresa maquiladora Brake Parts Inc. (BPI), quienes desde el pasado mes de enero se encuentran en un limbo laboral tras el cierre de al menos cinco plantas en la ciudad. A varios meses de que se les notificara que la compañía se declaraba en quiebra, los obreros no han recibido información clara sobre sus liquidaciones o los acuerdos legales a los que se llegará para cubrir sus prestaciones de ley, lo que los ha obligado a organizar guardias permanentes a las afueras de las instalaciones.
Estas guardias tienen como objetivo principal vigilar las naves industriales para evitar que la maquinaria y otros bienes muebles sean sustraídos de los inmuebles, ya que representan la única garantía de pago para sus finiquitos. Los afectados relatan que la situación es sumamente desgastante, pues además de la fatiga física de permanecer a la intemperie cuidando el patrimonio de la empresa, se enfrentan a la crisis económica en sus hogares. Muchos de ellos han tenido que recurrir a empleos informales o dependen enteramente del ingreso de sus cónyuges para subsistir, lo que genera una carga emocional y financiera insostenible a largo plazo.
El panorama se complica especialmente para los trabajadores de mayor edad, quienes manifiestan que su esperanza de ser recontratados en otras empresas es mínima debido a las políticas de contratación que favorecen a personal más joven. Incluso los empleados con menos antigüedad señalan que el mercado laboral en el sector maquilador se ha vuelto sumamente restrictivo en los últimos meses. Mientras las autoridades laborales continúan con los procesos jurídicos, los exempleados de BPI aseguran que no se retirarán de las puertas de la fábrica hasta que exista una solución concreta que les devuelva la estabilidad que perdieron abruptamente a principios de año.
