
WASHINGTON, Estados Unidos.- El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que instruye revisar las protecciones federales del lobo gris mexicano y del lobo gris, con el argumento de apoyar a los ganaderos frente a posibles ataques contra el ganado.
La medida ordena al secretario del Interior, Doug Burgum, determinar en un plazo de 90 días si ambas especies cumplen con los criterios de recuperación necesarios para retirarles la protección o reducir su clasificación dentro de la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
El texto completo de la orden no se había hecho público de acuerdo con el material disponible. Sin embargo, organizaciones ambientalistas señalaron que su aplicación podría permitir la eliminación letal de ejemplares ante amenazas al ganado o a la seguridad humana.
Humane World for Animals y Humane World Action Fund advirtieron que la medida podría debilitar las protecciones federales. Las agrupaciones sostienen que menos del uno por ciento de las muertes de vacas y ovejas son causadas por carnívoros salvajes, incluidos los lobos, según datos del Departamento de Agricultura estadounidense.
El Grand Canyon Wolf Recovery Project estima que permanecen en libertad 317 lobos grises mexicanos. Defensores de la especie consideran que una reducción de las protecciones pondría en riesgo décadas de esfuerzos para recuperar su población.
Organizaciones conservacionistas también recordaron que existen programas estatales y federales para compensar a productores por pérdidas atribuidas a la depredación de lobos.
Importancia para los ecosistemas
El lobo mexicano cumple una función relevante como depredador, pues ayuda a regular las poblaciones de venados, liebres, roedores y otros animales. Su presencia evita la concentración excesiva de herbívoros en determinadas zonas y favorece la recuperación de la vegetación.
Especialistas y organizaciones defensoras argumentan que cualquier cambio en su protección debe sustentarse en evidencia científica. También anticiparon posibles acciones judiciales si la revisión deriva en una reducción de las medidas de conservación.



