
El Rosario, Sinaloa.— Elementos del Ejército Mexicano aseguraron 48 drones de pilotaje en primera persona, conocidos como FPV, que emplean cable de fibra óptica para transmitir imágenes y recibir instrucciones durante el vuelo, informó el gabinete de seguridad federal.
El cargamento fue localizado en la comunidad de El Rosario, sobre el tramo carretero que conduce hacia Agua Verde. De acuerdo con el reporte oficial citado en el material disponible, el operativo se llevó a cabo el domingo 11 de octubre, aunque no se especificó el año.
Además de los 48 drones, los militares aseguraron 64 baterías, 44 rollos de cable de fibra óptica y diferentes accesorios utilizados para la operación de estos aparatos.
El inventario reportado por las autoridades también incluye 200 cartuchos, 20 placas balísticas, seis chalecos tácticos y 16 uniformes tácticos. El informe no proporciona información sobre personas detenidas durante la intervención ni identifica a algún grupo relacionado con el equipo.
Drones conectados mediante fibra óptica
Los aparatos asegurados corresponden al tipo FPV, siglas en inglés de “first person view” o visión en primera persona. Este sistema permite que la persona operadora observe en tiempo real el recorrido del dron mediante unas gafas especiales o una pantalla.
A diferencia de los equipos controlados exclusivamente por radiofrecuencia, estos drones mantienen una conexión física por medio de un cable de fibra óptica. A través de ese enlace pueden transmitir la señal de video y recibir las instrucciones necesarias para continuar su trayectoria.
La característica principal de esta tecnología es que los inhibidores convencionales de radiofrecuencia no pueden interrumpir de la misma manera la comunicación entre el aparato y quien lo controla. Estos inhibidores están diseñados para bloquear o alterar señales inalámbricas, mientras que en este caso la información viaja por el cable.
El término “invisibles”, utilizado para describir estos drones, no significa que los aparatos sean imposibles de observar físicamente. Se refiere a que su operación no depende de una conexión convencional de radiofrecuencia, lo que dificulta interferir su vuelo mediante herramientas enfocadas en bloquear ese tipo de señal.
Segundo aseguramiento reportado en la zona
El material señala que anteriormente, el 4 de octubre, las autoridades habían asegurado en la misma zona 15 drones y 15 rollos de fibra óptica. No se detalló si existe una relación directa entre ambos hallazgos ni se informó sobre investigaciones derivadas del primer operativo.
Con el nuevo aseguramiento, el Ejército localizó una cantidad mayor de aparatos y componentes. Sin embargo, el reporte disponible no precisa si los drones se encontraban ensamblados, listos para operar o almacenados para su posterior preparación.
Tampoco se informó sobre el origen de los dispositivos, el destino que tendría el cargamento o el uso específico que se pretendía dar al equipo. Las autoridades federales se limitaron a incluir el decomiso dentro de su reporte de acciones de seguridad.
Tecnología documentada en conflictos armados
El uso de drones FPV conectados con fibra óptica ha sido documentado en la guerra entre Rusia y Ucrania. En ese conflicto, estos aparatos han sido empleados contra objetivos considerados de alto valor, debido a que el enlace por cable reduce la posibilidad de que pierdan comunicación por la acción de inhibidores de radiofrecuencia.
No obstante, el informe sobre el operativo en Sinaloa únicamente describe las características generales del equipo asegurado. No establece que los aparatos hayan sido utilizados ni ofrece información sobre posibles objetivos.
Hasta el momento, el reporte citado no detalla si el material quedó bajo resguardo del Ministerio Público federal, qué autoridad continuará con las investigaciones o si posteriormente se dará a conocer información sobre su procedencia.



