
MÉXICO.- Una persona deportada de Estados Unidos que intente regresar al país sin autorización puede enfrentar consecuencias penales y migratorias, entre ellas una nueva expulsión y una pena de prisión, advirtió la Embajada estadounidense en México.
El reingreso ilegal después de una deportación puede ser procesado como un delito federal. De acuerdo con la información difundida por la representación diplomática, la pena puede alcanzar hasta dos años de cárcel.
La sanción podría aumentar hasta 10 años cuando la deportación ocurrió después de que la persona cometiera un delito grave. En casos con circunstancias agravantes, la condena puede llegar hasta 20 años de prisión. La pena aplicable depende de los antecedentes y las particularidades de cada expediente.
Una deportación no necesariamente impide volver
Haber sido deportado no significa automáticamente que una persona nunca podrá regresar a Estados Unidos. Sin embargo, las posibilidades de hacerlo legalmente dependen del motivo de la expulsión, los antecedentes penales y migratorios, así como de posibles causales de inadmisibilidad.
En determinados casos es necesario solicitar una autorización antes de pedir nuevamente la admisión. Si la persona reúne los requisitos para una visa, deberá completar el procedimiento correspondiente ante las autoridades estadounidenses.
Para una visa de no inmigrante B1/B2, el trámite incluye llenar el formulario DS-160, pagar la tarifa, programar las citas para datos biométricos y, cuando corresponda, acudir a una entrevista consular. La información proporcionada señala un costo de 185 dólares, aunque las tarifas deben verificarse antes de iniciar el proceso.
Una visa no garantiza la entrada
Incluso con una visa vigente, la decisión final sobre el ingreso corresponde a los agentes migratorios en el puerto de entrada. La Embajada también pidió no confiar en publicaciones de redes sociales que presentan el regreso después de una deportación como una práctica permitida o sin consecuencias.
Antes de intentar volver, la persona debe conocer las restricciones de su caso y, cuando sea necesario, obtener la autorización correspondiente.



