
MÉXICO.— La incorporación de datos biométricos a la Clave Única de Registro de Población (CURP) continúa como un proceso voluntario y gradual en el país. Sin embargo, esta identificación podría adquirir un papel central para realizar trámites por internet, particularmente en la contratación de servicios financieros.
La implementación de la CURP biométrica comenzó en julio de 2025, de acuerdo con la información disponible. Debido al carácter gradual del proceso, todavía no todas las personas tienen registrados datos como su fotografía y huellas dactilares.
El posible cambio práctico se relaciona con la nueva infraestructura digital del Gobierno de México. La propuesta de Ley de Economía Digital plantea que las instituciones financieras puedan validar a distancia la identidad de una persona mediante la CURP Digital o el Expediente Digital Ciudadano.
Este esquema podría permitir que una persona solicite una cuenta de ahorro, crédito, seguro u otro servicio financiero desde un teléfono celular o una computadora, sin acudir necesariamente a una sucursal.
Un trámite voluntario que podría volverse necesario
Sergio Méndez Silva, abogado especialista en materia administrativa y socio de Zavala Abogados, explicó a El Economista que las personas todavía pueden decidir si incorporan su fotografía y huellas dactilares a la CURP.
No obstante, el especialista advirtió que esta identificación podría terminar funcionando como un requisito de hecho si los trámites digitales comienzan a depender de ella.
“Aunque sea voluntario obtener la CURP biométrica, en realidad es obligatorio porque te deja fuera de todo trámite”, afirmó.
La diferencia radica en que la legislación no obligaría directamente a toda la población a tramitarla, pero determinados servicios podrían requerir la infraestructura digital vinculada con la identificación biométrica.
CURP Digital y CURP biométrica
Samantha Beltrán, especialista en cumplimiento regulatorio y riesgos del sistema financiero, explicó al mismo medio que la CURP Digital es la versión electrónica de la CURP biométrica y no un documento de identidad completamente distinto.
La información incluye nombre y apellidos, fecha y lugar de nacimiento, sexo o género, nacionalidad y la clave alfanumérica de la CURP. El componente biométrico agrega la fotografía y las huellas dactilares, aunque esos datos aún no se encuentran incorporados en todos los registros.
Por ello, las referencias a la CURP Digital dentro de la nueva legislación apuntan a una versión electrónica del documento, la cual puede integrar información biométrica para comprobar la identidad de su titular.
¿Qué es el Expediente Digital Ciudadano?
La propuesta también contempla el Expediente Digital Ciudadano, una infraestructura destinada a conectar información que actualmente se encuentra distribuida entre distintas dependencias gubernamentales.
Su función sería facilitar la interoperabilidad de documentos y registros, como la CURP y el acta de nacimiento, cuando una persona realice un trámite. El concepto proviene de la Ley Nacional para Eliminar Trámites Burocráticos y contempla documentos digitales asociados a cada ciudadano.
Como referencia, en la Ciudad de México opera la Cuenta Llave CDMX, mediante la cual pueden concentrarse servicios relacionados con licencias, tarjetas de circulación, impuestos, agua y multas. Llevar un modelo similar a escala nacional requeriría integrar diferentes bases de datos, un proceso cuyo avance completo no ha sido informado por la autoridad.
Así podría utilizarse en los bancos
Si la infraestructura entra en operación, los bancos y otras instituciones financieras podrían utilizar la CURP Digital y el Expediente Digital Ciudadano para comprobar quién solicita un producto y reunir la información necesaria para integrar su expediente.
Beltrán aclaró que este mecanismo no eliminaría las obligaciones de las instituciones financieras para conocer y verificar a sus clientes. El cambio consistiría en permitir la consulta o transferencia digital de información para realizar la validación a distancia.
La propuesta, por tanto, no se limita a sustituir una identificación física por un archivo electrónico. Su alcance depende de que diferentes fuentes de información puedan comunicarse y de que las instituciones autorizadas consulten los datos bajo reglas definidas.
Persisten dudas sobre los datos personales
Los especialistas señalaron que todavía no están completamente claros los procedimientos de implementación ni todos los mecanismos para proteger los datos personales. Entre las preguntas pendientes están quién podrá consultar la información, cómo se autorizará cada acceso y bajo qué condiciones se compartirán los registros.
También se ha advertido sobre la necesidad de contar con planeación, difusión y capacitación suficientes para una infraestructura de esta magnitud.
Por ahora, la CURP biométrica permanece como un trámite voluntario y el sistema nacional continúa en implementación. Si la propuesta avanza, podría convertirse en una herramienta habitual para comprobar la identidad al contratar servicios financieros y realizar otros trámites desde internet.



