
CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua. — A cuatro años de la trágica jornada violenta conocida como el “Jueves Negro”, ocurrida el 11 de agosto de 2022, la comunidad de Ciudad Juárez, Chihuahua, continúa recordando con dolor y zozobra uno de los episodios más oscuros en su historia reciente. Aquella fecha quedó marcada por un conato de motín al interior del Centro de Reinserción Social (Cereso) Estatal Número 3, evento que desencadenó una ola de ataques armados e incendios provocados contra la población civil en diversos puntos de la franja fronteriza.
El brote de violencia comenzó alrededor de la 1:30 de la tarde en el centro penitenciario ubicado sobre la avenida Barranco Azul, dejando un saldo inicial de cuatro internos sin vida. Tras el altercado en el penal, grupos armados trasladaron el caos a las calles de la ciudad de manera indiscriminada, ejecutando agresiones directas contra establecimientos comerciales, gasolineras y transeúntes. Entre los hechos más graves registrados durante esa tarde figuraron los ataques a tiendas de conveniencia, en uno de los cuales perdieron la vida dos mujeres, entre ellas una empleada y una joven embarazada que acudía a solicitar empleo.



