Ciudad Juárez, Chihuahua.- El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, interpondrá denuncias formales ante el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y diversas fiscalías estatales debido al deceso de diecisiete ciudadanos mexicanos bajo la custodia o durante intervenciones de las autoridades migratorias de dicho país. El anuncio fue realizado en conferencia de prensa, donde se enfatizó la profunda preocupación del Estado mexicano ante las presuntas violaciones a los derechos humanos ocurridas tanto en los centros de detención como en los despliegues operativos de la agencia de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Las indagatorias judiciales abarcan múltiples casos, incluyendo el fallecimiento de tres connacionales durante operativos directos de la corporación estadounidense, así como un deceso reciente ocurrido en la ciudad de Houston, Texas, el cual está siendo investigado de manera conjunta por la alcaldía local y por la administración federal de los Estados Unidos. Las autoridades mexicanas señalaron la necesidad apremiante de esclarecer el nivel de fuerza letal implementado por los agentes fronterizos y asegurar que se respeten los tratados internacionales de protección consular y las garantías fundamentales de la población migrante.
El impacto de estos acontecimientos ha trascendido el ámbito diplomático y ha generado reacciones en las comunidades fronterizas, donde líderes religiosos y civiles manifestaron su desacuerdo con las prácticas coercitivas de las autoridades estadounidenses. Desde la diócesis de la Iglesia Católica en Ciudad Juárez se emitió un pronunciamiento público en el que se lamentan las recurrentes agresiones mortales en contra de los ciudadanos mexicanos y se hace un enérgico llamado a la prudencia y al respeto de la dignidad humana en los protocolos de control fronterizo.






