Ciudad Juárez, Chihuahua.- En un hecho que pone de manifiesto la continua actividad de tráfico de personas en la frontera, se registra el avistamiento de un grupo de individuos que operan a plena luz del día en las inmediaciones del Bulevar Juan Pablo II. Las imágenes obtenidas muestran a cinco sujetos que vigilan estratégicamente el área colindante con el bordo, portando consigo escaleras de fabricación casera diseñadas específicamente para sortear la estructura del muro fronterizo que divide a ambos países.
La presencia de estos elementos, conocidos coloquialmente como “polleros”, ocurre en sectores de alto flujo vehicular y en horarios de máxima actividad, lo que genera interrogantes sobre la eficacia de la vigilancia en puntos clave de la ciudad. El despliegue de estas herramientas hechizas evidencia que, a pesar de las labores de construcción y reforzamiento de las barreras físicas, las estrategias para el cruce ilegal de migrantes que buscan alcanzar el denominado sueño americano se mantienen vigentes y operan con notable visibilidad.
Resulta particularmente relevante que la ubicación de estos incidentes coincide con zonas que históricamente han presentado vulnerabilidades de seguridad, como las cercanías del monumento a la X y áreas previamente vinculadas a infraestructuras subterráneas ilícitas. La situación actual resalta la aparente ausencia de las corporaciones de seguridad pública, incluyendo al Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Municipal, quienes mantienen una presencia habitual en la zona pero no logran inhibir estas maniobras de logística migratoria irregular que se desarrollan de manera impune ante la mirada de los transeúntes.

