Colombo, Tailandia.- Autoridades de Sri Lanka detuvieron a 22 monjes budistas en el aeropuerto internacional de Colombo tras decomisarles 112 kilogramos de una sustancia que se presume corresponde a distintos tipos de droga. El grupo había arribado procedente de Tailandia, y fue interceptado luego de una investigación previa basada en información confidencial, de acuerdo con reportes oficiales y medios locales.
Según la Oficina de Narcóticos de la Policía, los sospechosos fueron vigilados desde su llegada y, durante la inspección de equipaje, se localizaron paquetes ocultos en compartimentos dobles dentro de las maletas. Cada individuo transportaba aproximadamente cinco kilos de material vegetal, lo que elevó las alertas y derivó en un operativo que permitió asegurar la totalidad del cargamento.
Las investigaciones preliminares apuntan a que la sustancia podría tratarse de cannabis Kush y hachís, aunque aún se realizan análisis para confirmarlo. El valor estimado del decomiso supera los 1,100 millones de rupias, equivalentes a cerca de 3.6 millones de dólares, convirtiendo este caso en uno de los más relevantes recientes relacionados con tráfico de drogas en el país.
De manera inicial, las autoridades investigan la posible participación de tres monjes vinculados a un templo en la zona de Jamburaliya, quienes presuntamente habrían coordinado la operación. Además, se indaga si otros involucrados fueron reclutados a través de la plataforma Facebook, lo que abre líneas de investigación sobre un posible esquema organizado de tráfico internacional.
Los 22 detenidos comparecieron ante el Tribunal de Magistrados de Negombo, donde se ordenó su prisión preventiva por siete días mientras continúan los interrogatorios. Hasta el momento, no se ha precisado si todos enfrentarán los mismos cargos ni las sanciones que podrían recibir en caso de ser declarados culpables.
El caso ha generado amplia atención tanto a nivel nacional como internacional, debido a que involucra a miembros del clero budista, una figura de gran peso social en Sri Lanka. Las autoridades mantienen bajo resguardo la presunta droga decomisada mientras avanzan las investigaciones para determinar posibles vínculos con redes criminales en la región.

