Ciudad Juárez, Chihuahua.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, confirmó la implementación de una serie de ajustes en la estructura laboral del gobierno estatal, que han derivado en el cese de personal dentro de diversas dependencias. Según lo expuesto por la mandataria, esta medida responde de forma directa a las reducciones financieras aplicadas a los estados a través de las participaciones federales. Ante este panorama complejo para las finanzas locales, el ejecutivo instruyó a los titulares de las diferentes secretarías a revisar y optimizar la nómina gubernamental con la finalidad de mitigar el impacto presupuestario.
Durante su intervención, la titular del ejecutivo estatal justificó las bajas laborales como una consecuencia necesaria ante la falta de recursos asignados por la administración federal, manifestando que se busca aplicar estos ajustes afectando lo menos posible la operatividad de los programas sociales. Asimismo, la gobernadora desmintió de manera categórica que los fondos estatales estén siendo desviados o utilizados para el financiamiento de brigadas políticas conocidas mediáticamente como los chalecos azules, asegurando que las personas en activo se dedican exclusivamente a labores de servicio social a favor de la población.
Este conflicto administrativo expone la creciente tensión política entre el gobierno estatal y la administración central en vísperas de los próximos periodos electorales. Mientras que desde la perspectiva del estado se denuncia un estrangulamiento presupuestal que afecta el empleo de las familias chihuahuenses, críticos y opositores señalan con recelo la movilización de personal operativo en las calles, asemejando estas estructuras a los esquemas de promoción social utilizados por las dependencias federales en la región.

