
ASUNCIÓN, Paraguay.— El presidente paraguayo, Santiago Peña, anunció su renuncia en medio de una crisis política y financiera derivada del colapso de una entidad bancaria digital, poco después de que el Congreso comenzara a debatir un juicio político en su contra.
De acuerdo con el material proporcionado, fechado el 5 de noviembre de 2026, la decisión fue comunicada después de que Peña perdiera el respaldo de su partido y aumentaran las presiones políticas por la intervención de la institución financiera.
El mandatario informó su salida mediante un mensaje grabado y difundido a través de su cuenta en X. En la declaración sostuvo que tomó la decisión con el objetivo de evitar una mayor inestabilidad dentro del país.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, expresó Peña.
Crisis por el colapso de Ueno
La renuncia se produjo después de la intervención de Ueno, una entidad financiera digital con la que Peña mantuvo vínculos, según el reporte. La institución administraba aproximadamente 850 millones de dólares correspondientes a fondos públicos.
El cierre de la plataforma también dejó a millones de clientes sin acceso a sus cuentas, una situación que profundizó la incertidumbre financiera y elevó la presión contra el gobierno paraguayo.
El material señala que la intervención de la entidad ocurrió el martes previo al anuncio presidencial. Sin embargo, no ofrece detalles sobre el destino de los recursos públicos administrados por la institución, el proceso para restablecer el acceso de los clientes ni las medidas previstas por las autoridades financieras.
La oposición responsabilizó al mandatario por la crisis provocada por el colapso de la institución. Legisladores paraguayos se reunieron en una sesión extraordinaria para considerar el proceso de destitución mientras aumentaba el impacto político del caso.
El Congreso debatía un juicio político
La salida de Peña fue anunciada poco después de que el Congreso iniciara el debate sobre un juicio político. La posibilidad de una destitución cobró fuerza cuando el presidente perdió el respaldo de su propia fuerza política, aunque el reporte no identifica al partido ni precisa cómo se produjo el retiro de ese apoyo.
La combinación del proceso legislativo y la crisis financiera colocó al gobierno bajo una fuerte presión. Peña optó finalmente por presentar su renuncia antes de que concluyera la discusión parlamentaria sobre su permanencia en el cargo.
El reporte tampoco especifica si el Congreso alcanzó a votar el juicio político, cuándo se hará efectiva formalmente la renuncia ni qué procedimiento deberá seguir el Poder Legislativo para aceptar la salida del mandatario.
Pedro Alliana deberá completar el mandato
Tras la renuncia de Peña, el vicepresidente Pedro Alliana deberá asumir la presidencia de Paraguay y completar el mandato constitucional hasta 2028.
Alliana tendrá que enfrentar las consecuencias políticas e institucionales de la salida del mandatario, además de la situación generada por la entidad financiera digital. Entre los asuntos pendientes se encuentran la atención a los clientes sin acceso a sus cuentas y la situación de los fondos públicos administrados por el banco.
Hasta la información incluida en el material original, no se había detallado la fecha de la toma de posesión de Alliana ni la integración del gobierno que encabezaría durante el resto del periodo presidencial.
La renuncia abre así un proceso de transición en Paraguay, mientras continúan sin resolverse varios aspectos de la crisis bancaria que detonó el debate político y la salida de Peña.



