
WASHINGTON, D.C.— Los demócratas se preparan para iniciar a partir de enero una serie de investigaciones parlamentarias contra la familia, funcionarios y aliados del presidente Donald Trump, luego de obtener una posición de fuerza en ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos.
El representante por California Robert García, señalado como posible próximo presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, resumió el tono de la ofensiva con un mensaje dirigido a los republicanos durante la noche electoral: “CONTRATEN ABOGADOS”.
Con el control de la Cámara de Representantes y el Senado, los demócratas podrán dirigir comités, disponer de mayores presupuestos y personal, además de emitir citaciones para solicitar documentos o comparecencias. Estas facultades podrían aumentar la presión sobre la administración de Trump, aunque no garantizan que las investigaciones deriven en procesos penales.
Negocios familiares y posibles conflictos de interés
Una de las principales líneas de investigación se concentraría en las actividades comerciales de la familia Trump. García ha cuestionado el crecimiento del patrimonio del presidente y de sus familiares, particularmente por sus inversiones en criptomonedas, y ha sostenido que existen posibles casos de corrupción y fraude que deben ser revisados por el Congreso.
Los legisladores también pretenden examinar los negocios de Jared Kushner, yerno del mandatario, debido a su papel como asesor informal de política exterior y como director de una firma de capital privado con operaciones relacionadas con gobiernos extranjeros. El objetivo será determinar si intereses privados o extranjeros han influido en decisiones de la Presidencia.
En el Senado, Ron Wyden, quien aspira a encabezar el Comité de Finanzas, buscaría priorizar asuntos relacionados con corrupción, acceso a servicios financieros y desregulación bancaria. Entre las preocupaciones mencionadas se encuentran los efectos del capital privado sobre los costos de la atención médica, la vivienda y otros servicios esenciales.
Los demócratas también anticipan una revisión del gasto público de la administración Trump. Entre los proyectos señalados se encuentran modificaciones en el entorno del Monumento a Lincoln, un salón de baile en la Casa Blanca y la propuesta de construir un arco monumental en Washington, cuyo costo ha sido estimado en cientos de millones de dólares.
Indultos presidenciales y archivos de Epstein
Otra línea de investigación abarcará los indultos otorgados durante el segundo mandato de Trump. Los legisladores buscarán establecer si personas o familias adineradas realizaron pagos a intermediarios para obtener clemencia presidencial. También prevén revisar el indulto concedido a Changpeng Zhao, fundador y exdirector ejecutivo de Binance, quien se declaró culpable de delitos relacionados con lavado de dinero.
El Congreso podría retomar además el caso de Roger Stone, antiguo colaborador de Trump cuya condena fue conmutada al final del primer mandato presidencial. Stone había sido declarado culpable de delitos que incluyeron mentir al Congreso y manipular testigos durante la investigación sobre la campaña electoral de 2016.
Los vínculos de Trump con Jeffrey Epstein representan otra prioridad. Los demócratas quieren determinar si el Departamento de Justicia ocultó o censuró indebidamente documentos relacionados con el financiero, quien murió en prisión. El senador Chuck Schumer ya había impulsado un grupo de trabajo para examinar la información que permanece fuera del alcance público.
Funcionarios y aliados también serían investigados
Aunque no descartan un nuevo juicio político, los demócratas reconocen que una destitución requeriría el respaldo de dos tercios del Senado. Por ello, parte de la estrategia se concentraría en funcionarios como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, por asuntos relacionados con operaciones militares, manejo de información clasificada y posibles casos de discriminación en ascensos.
Elon Musk también podría quedar bajo revisión por los recortes federales atribuidos a la Comisión de Eficiencia Gubernamental, el funcionamiento de la red de satélites Starshield en Ucrania y posibles conflictos de interés en contratos públicos adjudicados a SpaceX y Tesla.
Ante este escenario, abogados de la Casa Blanca ya habrían orientado a las agencias federales sobre cómo responder a solicitudes de documentos y citaciones, de acuerdo con funcionarios citados por Reuters. Los demócratas prevén que la administración intente retrasar los procedimientos, por lo que también contemplan solicitar información directamente a empresas y entidades privadas relacionadas con el presidente.
El desafío será mantener las investigaciones sin abandonar temas como la inflación, el costo de la gasolina y el poder adquisitivo. Legisladores demócratas han reconocido que deberán actuar de manera estratégica para que la rendición de cuentas no desplace las preocupaciones económicas inmediatas de las familias estadounidenses.



