
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que los cárteles mexicanos sean clasificados como organizaciones terroristas y advirtió que utilizar esa denominación podría abrir la puerta a intentos de injerencia extranjera en México.
La mandataria se pronunció después de que el gobierno de Argentina, encabezado por el presidente Javier Milei, incorporara a organizaciones criminales mexicanas a su registro de entidades vinculadas con actos de terrorismo y su financiamiento.
“Terrorismo es otra cosa y además no queremos, sobre todo, que al llamarle de esta manera eso represente una injerencia en nuestro país”, expresó Sheinbaum.
La postura de la presidenta se concentró en las posibles implicaciones internacionales de esa clasificación. Aunque reiteró que su administración combate a los grupos criminales y trabaja para recuperar la tranquilidad, sostuvo que la definición de terrorismo no debe utilizarse para justificar acciones de otros gobiernos dentro del territorio nacional.
Argentina incluyó a dos grupos mexicanos
Entre las organizaciones señaladas por el gobierno argentino se encuentran el Cártel de Sinaloa y La Nueva Familia Michoacana. La inclusión de ambos grupos en el registro argentino fue anunciada el 21 de octubre, según la información proporcionada.
La decisión fue presentada por las autoridades argentinas dentro de sus medidas contra entidades presuntamente relacionadas con el terrorismo y su financiamiento. Sheinbaum respondió que, desde la perspectiva de su gobierno, las actividades del crimen organizado no deben equipararse automáticamente con actos terroristas.
La presidenta no negó la gravedad de las acciones atribuidas a las organizaciones criminales. Sin embargo, insistió en separar el combate interno contra la delincuencia de cualquier denominación que pudiera ser empleada por otro país para intentar intervenir en asuntos que corresponden al Estado mexicano.
Sheinbaum defiende soberanía de México
Durante su respuesta, Sheinbaum aseguró que el Gobierno de México mantiene acciones permanentes para atender la violencia y fortalecer las condiciones de tranquilidad en el país.
“Trabajamos todos los días para la seguridad y la paz en nuestro país”, afirmó la mandataria.
También recordó la modificación promovida por su administración al artículo 40 de la Constitución, cuyo objetivo, explicó, es establecer límites frente a cualquier intervención extranjera que pueda afectar la soberanía, la independencia o la integridad territorial de México.
De acuerdo con lo expuesto por la presidenta, esa modificación constitucional establece que el pueblo mexicano no aceptará intervenciones, intromisiones ni otros actos provenientes del extranjero que vulneren la independencia y soberanía nacionales. También contempla límites para investigaciones o persecuciones que no cuenten con autorización y colaboración expresa del Estado mexicano.
Rechaza que la etiqueta justifique una intervención
Sheinbaum relacionó directamente esa reforma con el debate sobre la clasificación internacional de los grupos criminales. Señaló que la denominación de organización terrorista no puede convertirse en un argumento para una invasión o para acciones extranjeras realizadas sin el consentimiento de México.
“Por eso la modificación que hicimos al artículo 40 de la Constitución, porque no puede ser un pretexto para invasión, injerencia de cualquier país en nuestro país”, sostuvo.
La presidenta mantuvo así la postura de que el combate al crimen organizado corresponde a las autoridades mexicanas y debe realizarse bajo mecanismos de colaboración autorizados. Su respuesta al gobierno de Milei puso el énfasis en la defensa de la soberanía nacional, sin dejar de reconocer la obligación de garantizar seguridad y paz dentro de México.



