
URUAPAN, Michoacán.— Un policía municipal asignado como escolta de la síndica de Uruapan, Hilda Flor del Campo Maldonado Medina, fue atacado a balazos durante la madrugada del 1 de noviembre de 2026 en la colonia La Tamacua, de acuerdo con la información disponible sobre el caso.
El agente fue identificado como Cristian Jesús R. M., quien recibió un disparo en el abdomen cuando se encontraba fuera de servicio. Aunque los primeros reportes señalaron que su condición era grave, posteriormente las autoridades informaron que permanecía estable y fuera de peligro.
El ataque ocurrió en una fecha marcada por el primer aniversario luctuoso del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, asesinado el mismo día del año anterior, según los datos consignados en los reportes del hecho. Hasta el momento, las autoridades no han establecido públicamente que exista una relación entre ambos casos.
El ataque ocurrió en la colonia La Tamacua
La agresión fue reportada aproximadamente a las 05:32 horas en el cruce de las calles Josefa Ortiz de Domínguez y De las Delicias, dentro de la colonia La Tamacua.
Tras resultar herido, el policía municipal fue trasladado a un hospital de la localidad, donde recibió atención médica por la lesión provocada por el proyectil. Los informes posteriores indicaron que su vida no corría peligro.
La información difundida sobre el caso señala que el incidente fue comunicado por la propia corporación municipal mediante un grupo de WhatsApp. También se indicó que no habría existido una llamada previa al número de emergencias 911, situación que generó cuestionamientos relacionados con los protocolos utilizados para reportar y atender la agresión.
Sin embargo, la corporación municipal no había proporcionado una explicación detallada sobre ese punto ni sobre la forma en que se desplegó la atención inicial. Tampoco se había informado si otras personas se encontraban con el agente en el momento del ataque.
Fiscalía de Michoacán abre una investigación
La Fiscalía General del Estado de Michoacán inició las diligencias correspondientes para determinar las circunstancias de la agresión. Entre las acciones reportadas se encuentran la realización de trabajos periciales y la toma de declaraciones que permitan reconstruir lo sucedido.
Hasta el momento de la información disponible, no se habían reportado personas detenidas por el ataque. El móvil tampoco había sido establecido oficialmente y no se ofrecieron datos sobre el número de agresores, el tipo de arma utilizada o la forma en que huyeron del lugar.
Las investigaciones deberán determinar si el agente fue atacado de manera directa, así como identificar a los responsables y establecer las razones de la agresión. La Fiscalía estatal no había comunicado avances adicionales que permitieran aclarar esas líneas de investigación.
Síndica pide una pronta respuesta
La síndica municipal, Hilda Flor del Campo, aclaró que no se encontraba acompañada por su escolta cuando se produjo el ataque. También expresó preocupación por lo sucedido y solicitó a la Fiscalía estatal que dé una respuesta a la brevedad.
La funcionaria no informó sobre amenazas previas en su contra ni señaló que la agresión estuviera relacionada con sus actividades dentro del gobierno municipal. Por ello, cualquier posible vínculo con su cargo deberá ser confirmado o descartado por las autoridades responsables de la investigación.
La corporación municipal ha mantenido reserva sobre otros detalles del caso. Mientras continúan las diligencias, permanece pendiente el esclarecimiento del móvil, la identificación de los responsables y la explicación sobre el procedimiento empleado para reportar la emergencia.
Las autoridades no habían anunciado detenciones ni presentado una versión definitiva de los hechos. El estado de salud del policía, de acuerdo con el reporte más reciente citado en la información, se mantenía estable y fuera de peligro.



