
MIAMI, Florida.— Familias y activistas denunciaron que autoridades migratorias de Estados Unidos notificaron a varios migrantes con enfermedades graves, detenidos en el sur de Florida, que serían deportados esta semana a países de África, después de que México presuntamente se negara a recibirlos debido a su condición de salud.
Arianne Betancourt, organizadora de la plataforma The Workers Circle, informó durante una conferencia de prensa virtual que varios detenidos recibieron el aviso de deportación. Las personas se encuentran en el centro migratorio de Krome, en Miami, y en el centro Transición de Broward, ubicado en Pompano Beach.
Hasta el momento, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) no ha proporcionado información pública sobre los posibles traslados. Tampoco existe confirmación oficial sobre los países africanos a los que serían enviados los migrantes.
La falta de información sobre los itinerarios es habitual en los vuelos de deportación. Sin embargo, familiares y representantes legales expresaron preocupación por el estado de salud de algunas de las personas que podrían ser trasladadas y por las condiciones de viajes que pueden prolongarse durante varias horas.
Familia teme por la salud de uno de los detenidos
Anisley Cortez, esposa de Noslen Sendra González, uno de los migrantes detenidos, manifestó que teme que su esposo sea enviado a África sin las condiciones necesarias para recibir tratamiento médico.
“Tengo mucho miedo de que pueda aparecer en África. En África se me muere”, declaró Cortez durante la conferencia.
De acuerdo con su esposa, Sendra González padece diabetes tipo 2, necesita insulina y ha sufrido tres episodios de pancreatitis aguda necrotizante durante su detención. Estas complicaciones provocaron que fuera hospitalizado en tres ocasiones, afirmó.
Cortez relató que su esposo fue detenido en noviembre de 2025, cuando acudió a una cita con las autoridades migratorias. Posteriormente pasó cinco meses en el centro conocido como Alligator Alcatraz, instalado en las inmediaciones de los humedales de los Everglades y que, según el reporte, ya fue cerrado.
La mujer aseguró que agentes migratorios le comunicaron el domingo que Sendra González podía ser enviado a África porque ni Cuba ni México lo aceptarían. Ante esta situación, pidió que sea liberado si las autoridades estadounidenses no pueden concretar su deportación.
Sendra González también tiene pendiente desde mayo una petición de hábeas corpus ante una corte federal de Miami, de acuerdo con el registro judicial citado en el reporte.
Destinos y fechas todavía no están confirmados
La abogada de inmigración Shalyn Fluharty, representante de varios migrantes que podrían ser incluidos en estas deportaciones, señaló que previsiblemente se realizarían dos vuelos durante la semana, posiblemente el jueves y el viernes.
La República Centroafricana y Burundi fueron mencionados como posibles destinos. No obstante, la propia abogada aclaró que tanto las fechas como los países receptores todavía carecen de confirmación oficial.
Fluharty cuestionó que ICE pueda declarar a Sendra González apto para viajar, como requieren las políticas de la agencia, considerando sus hospitalizaciones durante la detención. También advirtió que los recorridos hacia África pueden extenderse hasta 24 horas y realizarse con los detenidos sujetos con grilletes.
La política enfrenta una disputa judicial
La posibilidad de deportar migrantes a terceros países forma parte de una controversia que continúa en los tribunales estadounidenses. En septiembre, un tribunal de apelaciones declaró ilegal la política del gobierno de Donald Trump por considerar que no garantizaba a los afectados una oportunidad adecuada para impugnar su expulsión.
Sin embargo, la Corte Suprema de Estados Unidos suspendió ese fallo a finales del mismo mes, permitiendo que las deportaciones continuaran mientras analiza la legalidad de la medida. El máximo tribunal tiene previsto escuchar los argumentos de las partes el próximo 9 de diciembre.
Mientras avanza el proceso judicial, familiares, activistas y abogados reclaman información sobre los posibles vuelos y garantías para que las condiciones médicas de los detenidos sean evaluadas antes de cualquier traslado. ICE no había confirmado públicamente las deportaciones denunciadas, sus fechas ni los destinos señalados.



