
Naucalpan, Estado de México. A cinco meses de haber sido agredida presuntamente por su exnovio en el estacionamiento de un centro comercial, Ximena denunció que continúa viviendo con miedo después de que el imputado recuperó la libertad.
De acuerdo con el relato de la joven, el ataque ocurrió el mismo día en que decidió terminar la relación. Señaló que su entonces pareja la sujetó por el cuello e intentó asfixiarla hasta que perdió el conocimiento. Una persona que se encontraba en el lugar intervino y evitó que la agresión continuara.
Tras los hechos, Ximena fue llevada a un hospital, donde permaneció internada durante dos semanas. La joven aseguró que antes del ataque recibió amenazas directas de su expareja.
“La agresión ocurrió porque yo decidí terminarlo ese día. Él me decía que yo no iba a vivir si no estaba con él, no iba a estar con nadie más”, declaró la víctima al narrar lo sucedido.
Delito fue reclasificado como lesiones
El caso fue inicialmente procesado como feminicidio en grado de tentativa. Sin embargo, según la información proporcionada por la víctima, el juez Rafael López López concedió un amparo al imputado y la acusación fue reclasificada como lesiones.
La resolución permitió que el hombre recuperara la libertad mediante el pago de una multa de 50 mil pesos. También se le impuso una medida cautelar que le prohíbe acercarse a Ximena.
La joven cuestionó el criterio utilizado para modificar la clasificación del delito. Aseguró que existen testimonios, expedientes médicos relacionados con su hospitalización y grabaciones de agresiones anteriores que formarían parte del caso.
“El juez decía que prácticamente porque yo estaba ahí, él no cometió el delito de feminicidio; entonces no tenía por qué proceder porque yo estaba viva”, afirmó Ximena al referirse a la explicación que, según su versión, recibió durante el proceso.
La víctima también relató que agentes ministeriales intentaron ejecutar una orden de aprehensión contra el imputado, pero la detención no se concretó debido al juicio de amparo. De acuerdo con su testimonio, el juzgador intervino para señalar que no podían detenerlo porque contaba con esa protección judicial.
Ximena teme una nueva agresión
Después de conocer la liberación de su expareja, Ximena manifestó preocupación por su integridad, pese a la restricción que impide al imputado acercarse a ella.
“He vivido con miedo todo el tiempo de que él se aparezca y ahora que ya está en libertad, ya no sé si en algún punto él va a llegar y me va a terminar de matar”, expresó.
La madre de la joven también denunció presuntas irregularidades en el procedimiento. Explicó que conocía previamente a la madre del imputado porque ambas fueron compañeras universitarias, circunstancia por la que sus hijos comenzaron a relacionarse.
La mujer sostuvo que durante el intento de detención el juez grabó la actuación de los agentes y argumentó que estaban vulnerando los derechos del señalado. Asimismo, afirmó que la familia busca dejar constancia pública de lo ocurrido porque considera que los derechos de Ximena no han sido protegidos.
“En cualquier momento nos van a callar, entonces quiero que quede grabado porque se están violando todos nuestros derechos”, declaró la madre de la víctima.
El material disponible no incluye una postura del juez mencionado, del imputado o de su defensa sobre las acusaciones formuladas por Ximena y su familia. Tampoco precisa si la víctima impugnará la reclasificación del delito o si existe alguna revisión judicial pendiente. Mientras tanto, la joven insiste en que la medida de restricción no elimina el temor que enfrenta desde la agresión.



