
Ciudad Juárez, Chihuahua.- La acumulación de agua e inundaciones registradas sobre el bulevar Juan Pablo II no se debieron únicamente al desbordamiento superficial del cauce, sino a un efecto de retorno registrado en una alcantarilla de desagüe pluvial, según informó la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).
El director de operación de la CILA en México, Agustín Bone González, explicó que la infraestructura afectada se localiza a la altura de la avenida Del Charro. Dicho sistema está diseñado habitualmente para descargar el agua de las lluvias urbanas hacia el Río Bravo; sin embargo, ante la drástica crecida del caudal, la presión hidráulica provocó que el flujo se invirtiera y el agua del río se vertiera hacia la mancha urbana.
Esta condición generó un efecto de tapón en el desagüe, derivando en severos encharcamientos, anegaciones en los carriles de circulación y el reporte de deslaves en varios tramos del bordo de contención.
Las autoridades encargadas de la supervisión de los límites y aguas internacionales continúan monitoreando el comportamiento de la corriente y la infraestructura pluvial en la zona afectada, mientras se mantiene el llamado a los automovilistas a extremar precauciones al transitar por el sector.



