
Monterrey, Nuevo León.- El mercado inmobiliario de oficinas en Monterrey y su zona metropolitana atraviesa una transformación impulsada por el crecimiento del modelo de flex office y coworking, que ofrece espacios de trabajo con contratos flexibles y servicios integrados.
La expansión de este esquema responde principalmente a la adopción del trabajo híbrido, el auge del nearshoring y la necesidad de las organizaciones de mantener estructuras operativas ágiles. Durante 2025, la demanda de oficinas en la capital de Nuevo León registró incrementos anuales de entre 10% y 26%, según las estimaciones del sector incluidas en el reporte.
Las proyecciones plantean que el mercado podría conservar un crecimiento de entre 10% y 20% hacia el cierre del periodo analizado. El comportamiento muestra que las oficinas flexibles han dejado de ser una alternativa utilizada únicamente por trabajadores independientes y ahora forman parte de las estrategias inmobiliarias de empresas de mayor tamaño.
De opción temporal a estrategia corporativa
Emma Cantú, vicepresidenta de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios en Monterrey, explicó que el perfil de los usuarios de estos espacios cambió de manera importante.
“El mercado de Flex Office y Coworking no se quedó en una moda pasajera, al contrario, evolucionó. Antes lo veíamos más enfocado en FreeLancer y profesionistas independientes, pero hoy es una estrategia corporativa muy consolidada, sobre todo por el impulso del nearshoring y los esquemas híbridos de trabajo”, afirmó.
De acuerdo con la especialista, las grandes corporaciones encuentran ventajas en la flexibilidad contractual y en la posibilidad de realizar reubicaciones con mayor rapidez. Esto les permite ampliar o reducir sus equipos sin asumir compromisos inmobiliarios de largo plazo.
Las empresas con mayor presencia en estos espacios pertenecen a los sectores de tecnología, servicios especializados y proveeduría relacionada con la manufactura. Su ocupación se concentra en corredores estratégicos de la zona metropolitana.
Menores compromisos y ubicaciones estratégicas
Entre los principales beneficios del modelo se encuentra la reducción del riesgo financiero. A diferencia de una oficina convencional, las empresas pueden evitar contratos tradicionales con compromisos de entre cinco y 10 años.
Los espacios también permiten acceder a zonas de alto valor, como Valle Oriente, San Jerónimo y el Centro de Monterrey, sin efectuar una inversión inicial elevada en mobiliario, adecuaciones y otros gastos de capital. En estos puntos coinciden startups, consultoras, despachos y corporativos.
Tarifas por corredor inmobiliario
Los costos mensuales dependen de la ubicación, el tipo de espacio y el perfil de las compañías instaladas en cada corredor.
- Valle Oriente: entre 4 mil 500 y 8 mil 500 pesos por escritorio o privado. La zona concentra empresas multinacionales y consultoras.
- San Jerónimo: de 3 mil 500 a 6 mil pesos mensuales, con presencia de firmas tecnológicas y servicios corporativos.
- Centro: el material reporta cifras de 2 mil 800 y mil 500 pesos mensuales, aunque presenta el rango en orden descendente y no precisa si existe un error en los datos. En esta zona predominan startups y despachos legales.
- Carretera Nacional: de 2 mil 500 a 4 mil pesos al mes, principalmente para emprendedores locales.
Costos y movilidad, entre los retos
Aunque el modelo ofrece flexibilidad, también presenta factores que las organizaciones deben evaluar. Para grupos de más de 30 o 40 personas, la tarifa mensual por cada posición puede superar el costo proporcional de rentar una oficina tradicional.
Otro desafío es la movilidad. Varios centros de oficinas flexibles se ubican en áreas con alta densidad urbana, lo que puede representar problemas de tránsito y congestión vehicular para los colaboradores.
El crecimiento del flex office y coworking confirma un cambio en la forma en que las empresas utilizan sus espacios. Sin embargo, la conveniencia del modelo dependerá del tamaño del equipo, la ubicación requerida, el plazo de ocupación y los costos totales de operación.



