
México. La incertidumbre en el comercio de América del Norte, incluida la relacionada con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), representa un desafío para las empresas mexicanas y surcoreanas, aunque también puede convertirse en una oportunidad para ganar terreno en el mercado mundial, afirmó el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung.
Durante el Foro Bilateral de Negocios México-Corea, el mandatario llamó a las empresas de ambos países a unir esfuerzos y planteó fortalecer la cooperación en inversiones y cadenas de suministro. También propuso ampliar la relación económica hacia las industrias del futuro, la energía y los sectores culturales y creativos.
“La incertidumbre en el entorno comercial de América del Norte, incluida la relacionada con el T-MEC, representa claramente un desafío. Sin embargo, si las empresas de ambos países unen sus manos y fuerzas, puede convertirse en una oportunidad excepcional para adelantarse en el mercado global”, sostuvo.
México, un socio estratégico para Corea del Sur
Lee Jae-myung destacó que México se ha consolidado como un eslabón central de las cadenas productivas de América del Norte y como un centro relevante para la manufactura avanzada, particularmente en las industrias automotriz, electrónica y aeroespacial.
El presidente surcoreano señaló que, para las compañías de su país, México es más que una base de producción, pues representa un socio estratégico que conecta el mercado norteamericano con otras regiones del mundo. En ese contexto, consideró que la tecnología de Corea del Sur y la capacidad industrial mexicana pueden generar nuevas oportunidades de crecimiento.
Como primera línea de trabajo, propuso profundizar las inversiones y la colaboración en industrias avanzadas y cadenas de suministro. Mencionó que empresas como SK, Kia, Samsung y LG han invertido en actividades productivas en México, con efectos en el desarrollo económico y la generación de empleos.
De acuerdo con el mandatario, México es el principal socio comercial y de inversión de Corea del Sur en América Latina, mientras que Corea ocupa el quinto lugar entre los socios comerciales de México.
Lee expresó su expectativa de que la base manufacturera y el ecosistema mexicano de proveedores se combinen con la competitividad tecnológica surcoreana. El objetivo, explicó, sería que empresas de ambos países puedan expandirse más allá de América del Norte y competir en el mercado mundial.
Inteligencia artificial y vehículos eléctricos
La segunda propuesta presentada por Lee Jae-myung consiste en llevar la cooperación construida en la manufactura tradicional hacia áreas como biotecnología, salud, belleza, energía, infraestructura eléctrica e innovación digital.
El mandatario indicó que compañías surcoreanas ya participan en México en proyectos relacionados con inteligencia artificial, centros de datos, sistemas eléctricos e instalaciones para producir vehículos eléctricos. También mencionó la colaboración entre empresas de ambos países en proyectos energéticos vinculados con el metanol de bajas emisiones de carbono.
Según Lee, la estrategia industrial de México, combinada con las capacidades manufactureras y tecnológicas de Corea del Sur, podría elevar la competitividad mexicana y abrir oportunidades internacionales para las empresas asiáticas.
“Nuestros dos países deben aprovechar la experiencia exitosa que han construido sólidamente en la manufactura tradicional para ampliar decididamente el alcance de la cooperación hacia las industrias del futuro”, afirmó al referirse a los sectores con potencial para recibir nuevas inversiones.
Cooperación cultural y creativa
Como tercer eje, el presidente surcoreano planteó ampliar los intercambios en contenidos, gastronomía, moda y turismo. Su propuesta parte del interés existente en México por el K-pop, los dramas y la comida coreana, así como de la atracción que generan en Corea del Sur la gastronomía y el patrimonio cultural mexicanos.
Lee consideró que la afinidad cultural entre ambas sociedades puede trasladarse a nuevas oportunidades comerciales. También señaló que la combinación de la creatividad y el atractivo cultural de los dos países podría abrir mercados para las empresas y ofrecer oportunidades de calidad a jóvenes mexicanos y surcoreanos.
Las propuestas presentadas en el foro abarcan así tres áreas principales: el fortalecimiento de inversiones y cadenas de suministro, la cooperación en tecnología y energía, y la expansión de las industrias culturales. El planteamiento busca que México y Corea del Sur respondan de manera conjunta a la incertidumbre comercial y amplíen su presencia en los mercados internacionales.



