
GREATER MANCHESTER, Inglaterra.- John Eric Spiby tenía 65 años cuando ganó 2.4 millones de libras en la National Lottery británica en 2010, una cantidad equivalente a aproximadamente 51 millones de pesos mexicanos. Más de una década después, terminó condenado por participar en una organización dedicada a fabricar y distribuir pastillas falsificadas.
Spiby, identificado actualmente como un hombre de 80 años, recibió una sentencia de 16 años y seis meses de prisión el 27 de enero de 2026, de acuerdo con reportes de medios británicos y la información presentada por la Policía de Greater Manchester.
El Tribunal de la Corona de Bolton lo declaró culpable de participar en una conspiración para producir y suministrar drogas de clase C. También fue responsabilizado por posesión de armas de fuego y municiones, así como por intentar obstruir la justicia.
Una fábrica instalada junto a su propiedad
Parte de la operación funcionaba en un espacio conocido como “the stables”, ubicado junto a la propiedad rural de Spiby, cerca de Wigan. Desde el exterior parecía una instalación común, pero en su interior había maquinaria con capacidad para fabricar tabletas a escala industrial.
Según la Policía de Greater Manchester, Spiby proporcionó las instalaciones, colaboró en su adaptación y participó en la adquisición de la maquinaria utilizada para producir las pastillas. El tribunal no estableció que comenzara la actividad inmediatamente después de ganar la lotería: el premio fue obtenido en 2010 y la operación investigada estuvo activa principalmente entre 2020 y 2022.
La organización amplió sus actividades durante 2021 con una segunda instalación industrial en Salford. También empleó una empresa fachada llamada Nutra Inc. para ocultar parte de sus operaciones, según lo expuesto durante el juicio.
Pastillas presentadas como diazepam
Las tabletas eran fabricadas para parecer diazepam, medicamento conocido comercialmente como Valium y utilizado bajo supervisión médica para atender padecimientos como ansiedad, espasmos musculares y determinados tipos de convulsiones.
Sin embargo, las pastillas no contenían diazepam. Su ingrediente era etizolam, una sustancia con efectos sedantes que podía representar un riesgo para los consumidores. Los productos eran comercializados con apariencia de medicamentos regulados, aunque no estaban sujetos a controles autorizados de composición, dosis o calidad.
La fiscalía estimó que la organización pudo fabricar millones de tabletas, con un valor calculado entre 56 millones y 288 millones de libras, dependiendo de si se consideraba el precio mayorista o el de venta final. Por sus dimensiones, el juez señaló que posiblemente se trataba de la mayor operación de este tipo descubierta por la policía británica.
Una camioneta permitió avanzar en la investigación
El caso tomó un giro decisivo en abril de 2022, cuando agentes interceptaron una camioneta que transportaba 2.5 millones de tabletas. El cargamento iba a ser entregado en un hotel de Manchester y tenía un valor potencial en las calles de entre 1.04 y 5.2 millones de libras, según la policía.
A partir de ese aseguramiento, los investigadores reconstruyeron las actividades de una organización que llevaba varios años operando. Spiby fue detenido y posteriormente llevado a juicio. Durante el proceso negó tener conocimiento de la conspiración, pero el jurado finalmente lo declaró culpable.
En el grupo también participaban su hijo, John Colin Spiby; Lee Drury, y Callum Dorian. El hijo de Spiby recibió una sentencia de nueve años, mientras que Drury fue condenado a nueve años y nueve meses. Dorian ya había sido sentenciado en 2024 a 12 años de prisión por delitos relacionados con la conspiración.
En conjunto, las condenas impuestas a los cuatro integrantes suman casi 50 años de prisión.
El riesgo de los medicamentos falsificados
Las autoridades destacaron que el principal peligro estaba en que las tabletas parecían medicamentos legítimos. Una persona podía pensar que adquiría un fármaco conocido y terminar consumiendo una sustancia diferente, sin información confiable sobre su composición o concentración.
Aunque Spiby había ganado una cantidad suficiente para retirarse, años después puso instalaciones y recursos al servicio de una operación clandestina. Su participación terminó con una condena de más de 16 años de cárcel.



