
CIUDAD JUÁREZ, CHIHUAHUA.— Un conocido empresario y propietario de establecimientos nocturnos se encuentra prófugo y protegido por recursos legales tras ser acusado formalmente de los delitos de violación y abuso sexual en perjuicio de su propia hija de cinco años. La situación ha provocado indignación entre familiares y defensores de los derechos de la niñez por las irregularidades surgidas durante el proceso judicial y el posible uso de información privilegiada que le permitió evadir a la justicia.
La querella formal se presentó a inicios del mes de agosto, derivando rápidamente en la emisión de una orden de aprehensión por parte de un juez. Sin embargo, el mismo día en que las autoridades judiciales ordenaron su captura, el imputado logró interponer un juicio de amparo ante juzgados federales en la capital del estado, lo que impidió la ejecución de la detención. Esta coincidencia ha levantado serias sospechas de que el acusado fue alertado con anticipación sobre la acción en su contra.
La madre de la menor y el equipo legal demandan que se retiren las medidas cautelares que protegen al sospechoso, señalando que los procesos prolongados revictimizan gravemente a la víctima a través de evaluaciones psicológicas y declaraciones repetitivas. Además, existe preocupación entre la familia debido a señalamientos sobre un presunto resguardo policial hacia el acusado mientras se desplaza por las calles de la localidad, lo que genera zozobra y desconfianza en la actuación de las autoridades municipales.



