
Washington, Estados Unidos.- Una investigación interna del Departamento de Trabajo de Estados Unidos reveló presuntas irregularidades cometidas por Lori Chavez-DeRemer durante su gestión como secretaria, entre ellas beber alcohol en su oficina, utilizar fondos públicos para asuntos personales y ordenar a integrantes de su equipo realizar tareas privadas.
El informe, difundido este viernes por medios estadounidenses como CNN y The Washington Post, también señala que la exfuncionaria aceptó regalos costosos sin notificarlos debidamente y pagó viajes personales con recursos públicos.
La investigación también menciona una relación inapropiada con un supervisor de su equipo de seguridad. Chavez-DeRemer, quien fue la única hispana dentro del gabinete de Donald Trump, dejó el cargo el 20 de abril, después de poco más de un año al frente de la dependencia.
Su salida ocurrió en medio de una investigación de la Oficina del Inspector General del Departamento de Trabajo, iniciada a partir de una denuncia interna. De acuerdo con las conclusiones citadas por los medios, la exsecretaria impuso un ambiente laboral “tóxico, intimidante y humillante”.
Los investigadores identificaron además un “patrón recurrente” de viajes privados que eran presentados como parte de la agenda oficial. En uno de los casos documentados, Chavez-DeRemer habría ordenado a una asistente utilizar un vehículo oficial para acudir a su domicilio.
La colaboradora debía “tender la ropa, limpiar y organizar sus vestidos, zapatos y bolsos”, según el contenido del reporte. El documento también indica que la entonces secretaria bebía con frecuencia durante la jornada laboral y pedía a integrantes de su personal comprarle alcohol.
Tras la salida de Chavez-DeRemer del Departamento de Trabajo, Keith Sonderling fue designado como secretario interino. El material difundido no incluye una respuesta de la exfuncionaria a los señalamientos contenidos en la investigación.



