
Washington, Estados Unidos.- El vicepresidente estadounidense, JD Vance, confirmó que su país realiza una investigación “exhaustiva” sobre el ataque contra una vivienda donde se celebraba una boda en Irán, el cual dejó cuatro personas muertas, entre ellas un niño, según autoridades iraníes.
Vance aseguró durante una rueda de prensa en la Casa Blanca que Washington todavía no cuenta con información concluyente sobre lo sucedido. También expresó escepticismo ante la versión difundida por los medios estatales iraníes.
“Lo que puedo afirmar con total seguridad es que, a diferencia de la Guardia Revolucionaria iraní, Estados Unidos nunca ataca a civiles durante los combates. Jamás lo haremos. Nunca lo hemos hecho. Y, lamentablemente, es evidente que a veces ocurren incidentes”, declaró.
El vicepresidente agregó que el gobierno estadounidense busca determinar qué ocurrió y sostuvo que sus fuerzas armadas revisan los posibles errores para evitar que se repitan.
El ataque ocurrió la noche del martes en el pueblo de Kuhestak, ubicado en la provincia sureña de Hormozgan. Proyectiles estadounidenses alcanzaron una vivienda en la que se realizaba una boda, de acuerdo con la información proporcionada por Teherán.
Las cifras oficiales iraníes señalan que cuatro personas murieron, incluido un niño de cuatro años, mientras que otras 68 resultaron heridas. De estas últimas, 50 fueron hospitalizadas.
El Ministerio de Exteriores de Irán calificó el hecho como un “crimen de guerra” y una violación del derecho internacional. Además, lo comparó con ataques anteriores registrados en Minab y Lamerd.
El episodio ocurre en medio de una nueva intensificación del conflicto entre Irán y Estados Unidos. El gobierno iraní informó que los bombardeos estadounidenses recientes contra varias provincias dejaron, en conjunto, 18 muertos y 142 heridos. Estas cifras corresponden a los ataques recientes en general y no únicamente al ocurrido durante la boda.



