
Ciudad de México.— Isidro Mendoza Jiménez vivió casi cuatro décadas en Estados Unidos, donde nacieron sus seis hijos. Con la esperanza de regularizar su situación migratoria, asegura que pagó US$19.000 a la abogada Alexandra Lozano Kennedy, pero terminó deportado a México.
El mexicano, originario de Oaxaca, relató a BBC News Mundo que conoció los servicios de Lozano mediante anuncios en redes sociales. La abogada se promocionaba como especialista en casos considerados difíciles y ofrecía gestionar visas T para víctimas de trata y solicitudes amparadas en la Ley de Violencia contra la Mujer (VAWA).
Mendoza Jiménez afirmó que, después de iniciar el trámite, acudió el 17 de marzo a una oficina federal en Tukwila, Washington. Diez días más tarde fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el 1 de abril fue deportado a México.
Según su testimonio, al revisar posteriormente el expediente encontró una declaración con su firma en la que se señalaba que había sido víctima de maltrato por parte de una hija. El hombre sostiene que esa información era falsa, que nunca autorizó el documento y que desconocía el contenido presentado ante las autoridades migratorias.
El caso forma parte de dos demandas colectivas presentadas en un tribunal federal de Seattle. Las querellas acusan a Lozano de enviar solicitudes con declaraciones falsas o exageradas y de utilizar firmas de clientes en documentos que presuntamente no revisaron. La exabogada ha negado las acusaciones.
Lozano renunció al Colegio de Abogados del Estado de Washington y posteriormente cerró su firma. La Junta de Apelaciones de Inmigración también la suspendió para ejercer ante autoridades y tribunales migratorios.
Especialistas consultados por BBC advirtieron sobre el aumento de fraudes dirigidos a migrantes, incluidos impostores y notarios sin autorización para brindar asesoría legal. Recomendaron verificar licencias profesionales, revisar todos los documentos y desconfiar de quienes garanticen resultados migratorios.



