
Tijuana, Baja California.— Estados Unidos podría incrementar las investigaciones sobre matrimonios celebrados con el objetivo de obtener ciudadanía o residencia, de acuerdo con la advertencia de un especialista en migración ante el endurecimiento de las políticas migratorias de la administración del presidente Donald Trump.
César Pérez, socio titular del despacho Leo Immigration, explicó que el fraude matrimonial es uno de los delitos migratorios más castigados por el gobierno estadounidense, pues implica proporcionar de manera consciente información falsa para conseguir un beneficio.
El abogado detalló que las sanciones pueden alcanzar tanto al solicitante como al peticionario. Si las autoridades comprueban que una persona contrajo matrimonio con un ciudadano o residente estadounidense para obtener documentos migratorios, podría enfrentar la cancelación permanente de visas y la deportación.
El peticionario también podría ser llevado ante una corte por participar en el fraude. Dependiendo de su situación migratoria, agregó Pérez, podría ser expulsado del país o recibir una condena.
“Las penalizaciones más altas obviamente las estarían sufriendo los aplicantes porque son los que están tratando de obtener un beneficio migratorio por medio de un fraude, por medio de una mentira”, declaró.
Para quienes mantienen una relación de buena fe y tramitan la residencia o ciudadanía, el especialista recomendó conservar fotografías, mensajes en redes sociales, comprobantes de gastos compartidos y testimonios de personas que conozcan a la pareja.
También señaló que incluso los matrimonios legalmente constituidos pueden ser sujetos a visitas domiciliarias de las autoridades migratorias para verificar la autenticidad de la relación.
Pérez indicó que actualmente atiende alrededor de 10 citas diarias, principalmente relacionadas con visas y residencia. Añadió que durante las últimas dos semanas también aumentaron las consultas de personas preocupadas por las nuevas medidas migratorias.



