Washington, Estados Unidos.- México figura entre ocho economías identificadas por la Casa Blanca como plataformas de riesgo para triangular mercancías de origen chino hacia Estados Unidos y evadir el pago de aranceles, de acuerdo con un informe titulado El Gran Fraude del Transbordo.
El documento sostiene que estas economías combinan dos condiciones: reciben volúmenes importantes de productos vinculados con China y, al mismo tiempo, cuentan con amplias plataformas de exportación hacia el mercado estadounidense. Además de México, la lista incluye a Canadá, la Unión Europea, India, Israel, Japón, Corea del Sur y Taiwán.
De acuerdo con la explicación de la Casa Blanca, las mercancías chinas pueden ser enviadas primero a un tercer país antes de llegar a Estados Unidos. En ese territorio pueden someterse a procesos de ensamblaje ligero, reempaque, reetiquetado o modificaciones en la documentación, con el propósito de presentarlas bajo un origen diferente.
Casa Blanca advierte riesgos relacionados con el T-MEC
Para México y Canadá, el reporte centra parte de sus advertencias en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Una mercancía vinculada con China que sea presentada indebidamente como elegible para los beneficios del acuerdo comercial podría ingresar con aranceles de cero o cercanos a cero, señala el documento.
La Casa Blanca afirma que los productos procedentes directamente de China enfrentan actualmente un arancel promedio de 50 por ciento al entrar a Estados Unidos. Esa diferencia, según el informe, genera incentivos económicos para desviar los embarques mediante países que tienen un tratamiento arancelario más favorable.
El documento no plantea que todas las exportaciones mexicanas o las inversiones asiáticas instaladas en el país incurran en estas prácticas. La preocupación expuesta se concentra en operaciones en las que el procesamiento realizado fuera de China no sería suficiente para justificar un cambio en el origen comercial de la mercancía.
Señalan corredor industrial Guanajuato-Querétaro
Entre los puntos mencionados aparece el corredor industrial Guanajuato-Querétaro, identificado como una zona con posible riesgo de tránsito de productos vinculados con China. El informe señala particularmente motores eléctricos, generadores, transformadores y convertidores estáticos, agrupados en las fracciones arancelarias HS 8501 a 8504.
La Casa Blanca relacionó la actividad de ese corredor con industrias estadounidenses ubicadas en Detroit, Grand Rapids e Indianápolis, donde se fabrican bienes similares. La inclusión de la región mexicana forma parte del análisis sobre cadenas productivas, capacidad industrial y movimientos comerciales hacia Estados Unidos.
Por otra parte, el Departamento de Comercio estadounidense estimó que durante 2025 aproximadamente 67 mil millones de dólares en mercancías destinadas a Estados Unidos fueron transbordadas desde China mediante México, India y Vietnam. Según esa estimación, las operaciones representaron alrededor de 28 mil millones de dólares en aranceles que no fueron recaudados por el gobierno estadounidense.
Estados Unidos prepara vigilancia con inteligencia artificial
Ante este escenario, la administración de Donald Trump busca reforzar los controles aduaneros e incorporar herramientas de inteligencia artificial para identificar posibles irregularidades. Entre los mecanismos señalados se encuentra un sistema denominado “Detective Border”.
La herramienta analizaría información sobre embarques, rutas comerciales, origen de componentes, capacidad productiva y relaciones entre empresas. El objetivo sería detectar discrepancias entre lo declarado por importadores y exportadores y las condiciones reales de fabricación o transformación de los productos.
La Casa Blanca sostiene que este tipo de análisis permitirá diferenciar las inversiones legítimas de nearshoring, mediante las cuales las empresas acercan sus procesos productivos al mercado estadounidense, de las operaciones creadas únicamente para modificar en documentos el país de origen de una mercancía.
El endurecimiento de la vigilancia comercial ocurre mientras México, Estados Unidos y Canadá se preparan para la revisión del T-MEC. El origen de los productos, el cumplimiento de las reglas del tratado y la participación de China en las cadenas de suministro de América del Norte se perfilan como asuntos de presión en las discusiones comerciales entre los tres países.



