Ciudad de México, México.- La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a las declaraciones del exembajador estadounidense Ken Salazar y aseguró que para México es “indispensable” esclarecer las circunstancias de la detención de Ismael “El Mayo” Zambada y su traslado a Estados Unidos.
La mandataria rechazó que el episodio pueda simplemente dejarse atrás, luego de que Salazar considerara que la captura del narcotraficante debía verse como una victoria para ambos países.
“No es un tema de decir ‘ya pasó’”, sostuvo Sheinbaum, quien insistió en que debe determinarse si existió algún tipo de participación o injerencia de autoridades estadounidenses en la operación.
La presidenta señaló que existen versiones contradictorias sobre lo sucedido y consideró necesario conocer con precisión cómo Zambada terminó en territorio estadounidense.
“Si fue promovida esta violencia por parte de una autoridad de Estados Unidos, se tiene que decir”, expresó la mandataria al referirse a la confrontación interna que posteriormente se desató entre grupos del Cártel de Sinaloa.
Zambada llegó a Estados Unidos en una avioneta junto con Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. De acuerdo con la versión atribuida al propio Zambada, fue llevado contra su voluntad, mientras que las circunstancias exactas de la operación han generado cuestionamientos sobre el posible conocimiento de agencias estadounidenses.
Sheinbaum sostuvo que existen contradicciones en la información proporcionada por agencias de Estados Unidos, razón por la que su Gobierno mantiene la exigencia de una explicación.
Por su parte, Ken Salazar ha negado que el Gobierno estadounidense estuviera involucrado directamente en el traslado. En sus memorias Borderlands, el exdiplomático sostiene que ningún agente estadounidense viajó en la aeronave que llevó a Zambada a territorio norteamericano.
El caso adquirió mayor relevancia debido a que, después de la captura de “El Mayo”, se intensificó la disputa entre las facciones conocidas como Los Chapitos y Los Mayitos, provocando una prolongada ola de violencia en Sinaloa.
Sheinbaum aseguró que insistir en conocer lo sucedido “no es necedad”, sino una cuestión que México considera necesaria para establecer responsabilidades y determinar si alguna institución extranjera tuvo participación en los acontecimientos.



