Culiacán, Sinaloa.- Operativos realizados por fuerzas federales permitieron localizar e inhabilitar laboratorios clandestinos y zonas de almacenamiento de sustancias químicas en Sinaloa y Michoacán, acciones que representarían una afectación económica estimada en mil 441 millones de pesos para grupos de la delincuencia organizada.
En Culiacán, elementos del Ejército Mexicano localizaron dos laboratorios clandestinos y tres áreas de concentración de materiales presuntamente utilizados para fabricar metanfetamina.
Durante las intervenciones fueron asegurados 16 mil 978 litros y 2 mil 130 kilos de sustancias químicas, además de equipo especializado, entre el que se encontraban tres reactores de síntesis orgánica, 17 quemadores, cinco condensadores, cuatro mezcladoras y tres centrifugadoras.
Otra operación se desarrolló en El Anono, municipio de Huetamo, Michoacán, donde personal militar ubicó e inhabilitó un sitio empleado para concentrar materiales relacionados con la elaboración de drogas sintéticas. En el lugar fueron encontrados nueve reactores y nueve condensadores.
El Gabinete de Seguridad señaló que estas acciones buscan reducir la capacidad logística y financiera de organizaciones criminales dedicadas a la producción y distribución de narcóticos.
Como parte de los operativos realizados en diferentes entidades del país, en Chihuahua elementos de la Guardia Nacional y del Ejército aseguraron 46 kilos de cocaína ocultos en un vehículo, además de detener a cinco personas, entre ellas dos menores de edad.
También se reportaron decomisos y detenciones en Tabasco, Yucatán, Nayarit, Oaxaca, Guerrero, Estado de México, Ciudad de México, Jalisco, Sonora y Sinaloa, relacionados con drogas, armas y diferentes investigaciones.
Las autoridades informaron además que fueron localizadas e inhabilitadas tres tomas clandestinas de combustible, dos en Jalisco y una en el Estado de México.
Asimismo, entre el 31 de julio y el 6 de agosto fueron retiradas 52 cámaras de videovigilancia instaladas presuntamente de manera irregular, las cuales, de acuerdo con las autoridades, serían utilizadas por grupos delictivos para vigilar los movimientos de las corporaciones de seguridad.



