
Washington, D.C., Estados Unidos. Una evaluación interna de la Administración para el Control de Drogas (DEA) concluyó que la campaña militar de Estados Unidos contra embarcaciones presuntamente utilizadas por organizaciones del narcotráfico no ha reducido el flujo de cocaína hacia territorio estadounidense, de acuerdo con información publicada por The Washington Post.
El reporte señala que, pese a los ataques contra 67 embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, las organizaciones criminales adaptaron rápidamente sus métodos de operación, modificando rutas y medios de transporte para evitar la vigilancia estadounidense.
Según la evaluación, los grupos delictivos han reducido el uso de lanchas rápidas en aguas internacionales y ahora recurren con mayor frecuencia a embarcaciones de mayor tamaño, rutas cercanas a la costa y aeronaves que despegan desde pistas clandestinas ubicadas en la frontera entre Colombia y Venezuela, con trayectos hacia Guyana y Surinam.
De acuerdo con el diario estadounidense, funcionarios del Pentágono informaron a legisladores que la estrategia no ha provocado una disminución en la pureza de la cocaína que llega a Estados Unidos, lo que refleja que el suministro se mantiene.
La operación denominada “Lanza del Sur”, iniciada por la administración del presidente Donald Trump en septiembre de 2025, tenía como objetivo combatir el narcotráfico mediante acciones militares en el Caribe y el Pacífico oriental.
No obstante, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, defendió la estrategia al señalar que el hecho de que las organizaciones criminales cambien constantemente sus tácticas demuestra que la presión ejercida por las autoridades estadounidenses está afectando sus operaciones.
De acuerdo con recuentos citados por diversos medios, la campaña ha dejado 67 embarcaciones atacadas y 221 personas fallecidas.
Por su parte, Naciones Unidas y organizaciones defensoras de derechos humanos han cuestionado estas acciones, al advertir que podrían constituir ejecuciones extrajudiciales y señalar que entre las víctimas habría personas que no estaban directamente vinculadas con actividades de narcotráfico.



