Ciudad Juárez, Chihuahua.- La comunidad católica de Ciudad Juárez se congregó en las instalaciones del Seminario Conciliar para brindar una emotiva despedida al obispo diocesano, quien concluye su gestión pastoral en esta frontera para asumir una nueva encomienda eclesiástica. Acompañado por diáconos, sacerdotes y una nutrida representación de fieles, el jerarca católico fue objeto de muestras de afecto y reconocimiento a través de cantos y celebraciones que enmarcaron su partida hacia la diócesis de Ecatepec, destino que representa un nuevo reto en su trayectoria ministerial.
Durante el encuentro, los miembros de la comunidad destacaron la huella de comunión, armonía y unidad que el obispo deja en la diócesis local tras su paso proveniente de Gómez Palacio. Los testimonios de los asistentes coincidieron en resaltar su constante disponibilidad para apoyar y guiar a los grupos religiosos en los momentos de mayor necesidad, calificando su gestión como una bendición institucional y manifestando una profunda gratitud por la labor de cohesión social y religiosa que desempeñó a favor de la feligresía juarense.
A pesar del sentimiento de tristeza expresado por los fieles ante su partida, el ambiente estuvo marcado por la resignación y el respeto hacia los votos de obediencia que rigen a la estructura de la Iglesia católica. El propio obispo enfatizó la importancia de la disciplina institucional al aceptar las determinaciones de las autoridades eclesiásticas, mientras que la feligresía ofreció sus mejores augurios para sus futuras tareas de evangelización en el Estado de México, cerrando así un ciclo significativo para la historia religiosa de la región.






